VITORIA, 16 May. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del grupo parlamentario del PP, Leopoldo Barreda, criticó hoy que el orden del día para las mesas extraparlamentarias establecido por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, "es el que ha marcado ETA", al tiempo que exigió "claridad" en la respuesta del Gobierno central a la entrevista publicada el fin de semana en el diario "Gara".
Barreda hizo estas declaraciones hoy en Vitoria, en una comparecencia ante los medios para denunciar "la obstrucción que ejerce el Gobierno vasco a la labor de la oposición".
A preguntad de los periodistas, el representante del PP dijo que "estamos ante la evidencia de una banda terrorista que está dispuesta a cualquier cosa menos a disolverse", y agregó que lo que trata es de "obtener, por dejar de matar, lo que no ha conseguido matando durante varias décadas".
"Ahora es el tiempo de las respuestas claras", advirtió, y aseguró que "la posición del PP es de claridad, de exigencia democrática, de defensa de las instituciones, del estado de derecho y de los derechos y libertades de todos de los ciudadanos".
En ese sentido, dijo que le gustaría ver "esa misma claridad en la respuesta del Gobierno central", esto es, "una negativa clara a todas y cada una de las pretensiones de ETA como precio político por el fin del terrorismo" . Asimismo, agregó que también le gustaría "una respuesta clara del lehendakari", quien, a su juicio, "dedica todo su tiempo a tejer y destejer en torno a las mesas", y que "ya ha confirmado que el orden del día de las mismas va a ser el que ha marcado ETA".
"Para todo el mundo debe estar claro que lo que el lehendakari quiere llevar a esas mesas extraparlamentarias sentándose con ETA-Batasuna es lo que ETA está exigiendo en las declaraciones al diario Gara", insistió, antes de manifestar que "parece mentira que un supuesto gobierno democrático no sea capaz de marcar distancias respecto a las exigencias políticas y exigir a ETA su disolución incondicional".
Barreda consideró que tiene que ser "un motivo de preocupación para todos" el hecho de que "haya una coincidencia en el orden del día marcado por ETA y en el del tripartito, cuando quiere impulsar esas mesas de negociación con ETA-Batasuna".
ACUSACIONES AL PSE
El parlamentario 'popular' aprovechó la comparecencia para mostrar también su preocupación por "la falta de respuesta del Gobierno central", sobre todo cuando mañana se va a debatir en el pleno del Parlamento vasco una proposición no de ley condenando los atentados de Barañain y Getxo.
"Nos encontramos con una enmienda del PSE en la que se rebaja la valoración de los atentados, se habla de violencia callejera, se entra en todo un largo periplo de encomiendas al Gobierno de España pero no se entra en el medio de la cuestión, esto es, en la condena tajante de los atentados y en la exigencia a ETA de su disolución, que es en lo que se supone que estábamos de acuerdo hasta hace pocos meses, tanto el PSOE como el PP", lamentó Barreda.
En este sentido, dijo que se aprecia "una degradación" en la que "lo más importante es que no se quiere escuchar lo que se está diciendo por parte de ETA", y reiteró que la entrevista "es muy clara y tajante", y en ella "hay un respaldo a la violencia callejera y a la extorsión", así como "pretensiones políticas de independencia y de anexión de Navarra". "Y nada de todo eso se quiere ver", matizó.
"Se trata de no ver lo que realmente se está poniendo sobre la mesa para tratar de mantener un discurso político que no tiene soporte", concluyó el líder del PP.
Los 'populares' defenderán mañana una enmienda en la que "el Parlamento vasco condena los atentados terroristas de Barañain y Getxo, y exige a ETA su disolución, poniendo fin a todo acto de agresión contra las libertades y la sociedad democrática".
En el texto del PSE, por su parte, "el Parlamento expresa su más enérgica condena de los actos de violencia callejera que han tenido lugar recientemente en Barañain y Getxo, y muestra su más total solidaridad y apoyo a las personas afectadas por estas acciones".
Asimismo, añade que estas acciones "si algo evidencian, es la necesidad de que fuerzas políticas e instituciones mantengan la máxima prudencia, y de que el Gobierno de España verifique la voluntad de ETA de abandonar el terrorismo de acuerdo con lo fijado en la resolución del Congreso del mes de mayo