El PP "no se fía" del plan de derechos humanos del Gobierno, que ve como "una maniobra" para "controlar" lo religioso

Europa Press Nacional
Actualizado: viernes, 12 diciembre 2008 14:33

MADRID 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

El coordinador de Justicia y Libertades Públicas del PP, Federico Trillo, admitió hoy que su formación "no se fía" del plan de derechos humanos que aprobará el Consejo de Ministros y que incluirá la reforma de la Ley de Libertad Religiosa. A su juicio, se trata de "una maniobra" para "controlar" el hecho religioso y aquellas libertades que le resultan "molestas".

Trillo recalcó que la iniciativa del Ejecutivo de hacer este plan es "contradictoria con la idea misma de los derechos fundamentales de la persona", dado que, según dijo, los derechos humanos son libertad, capacidad de iniciativa y de autoorganización y "un planeamiento" de este tipo "supone programación, control e interferir sobre la libertad de los ciudadanos".

"Por lo tanto, no nos fiamos nada de ese plan", enfatizó el diputado del PP, que explicó que una iniciativa de ese tipo está concebida por Naciones Unidas como un instrumento para países en vías de desarrollo donde la garantía de los derechos humanos "hay que hacerla eficaz".

"EL MEJOR PLAN", LA CONSTITUCION.

Tras subrayar que "el mejor plan" es la Constitución misma y las leyes que la desarrollan, el responsable de Justicia del PP afirmó que la iniciativa del gabinete socialista es "una maniobra del PSOE para interferir, regular y controlar aquellas libertades que le son molestas".

Según Trillo, la libertad religiosa tiene su reconocimiento en la Constitución y su desarrollo en la Ley de Libertad Religiosa de 1980, que fue "consensuada por todos" y que "ha permitido contemplar el hecho religioso por los poderes públicos como un hecho positivo, no sólo para la Iglesia Católica, sino también para las confesiones evangélica, judía y musulmana".

En su opinión, el Gobierno lo que quiere, "so pretexto de ese planeamiento y de esa modificación de la Ley de Libertad Religiosa", es "disolver el hecho religioso y equiparar estas confesiones con las sectas o con los movimientos esotéricos y, sobre todo, controlar, controlar y controlar".

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