BILBAO 19 Dic. (EUROPA PRESS) -
El secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, afirmó hoy que el PSE-EE "se muere por pactar" con el PNV "y vivir a la sombra del nacionalismo". De esta forma, subrayó que "el acuerdo de transversalidad" entre socialistas y nacionalistas que defiende el presidente del Senado y dirigente socialista alavés, Javier Rojo, supone "sometimiento al dictado y la disciplina del nacionalismo".
En un comunicado, Barrio destacó que "la transversalidad de la que habla Rojo es, en realidad, la sumisión de los socialistas a los postulados del nacionalismo, es aceptar como obligatorio para el País Vasco el nacionalismo excluyente del PNV, en lugar de defender el marco de convivencia y libertad para todos, que es la Constitución y la realidad de una Euskadi fuerte dentro de la España plural y democrática que es hoy nuestro país".
"La transversalidad de la que habla Rojo es, en realidad, someterse al dictado y a la disciplina del nacionalismo y apuntalar al PNV en el poder", indicó.
El dirigente popular manifestó que, mientras el PSE-EE "hasta hace poco tiempo defendía la alternativa constitucionalista" junto con el PP "y un proyecto para el País Vasco distinto al del nacionalismo, ahora se muere por pactar con el PNV y vivir a su sombra, al calorcito del PNV", indicó.
Para Carmelo Barrio, "en las declaraciones de los dirigentes alaveses del PSE como Rojo y Txarli Prieto se aprecia la voluntad clara de los socialistas de negociar con el PNV, apuntalar al nacionalismo en el poder y, también en consecuencia, entregar el territorio de Álava al nacionalismo, rompiendo su apoyo al PP al frente de las instituciones alavesas".
Barrio cree que, "con este tipo de declaraciones, el PNV debe estar frotándose las manos porque ven a un PSE entregado, dispuesto a abrir al nacionalismo las puertas para gobernar en Álava". "El PSE renuncia a ser alternativa y traiciona el espíritu constitucionalista", destacó.
Según aseguró, el Partido Popular "siempre ha sido leal con Álava y con los alaveses", y siempre marcar "la personalidad de Álava dentro del País Vasco, al igual que la de los otros dos territorios, pero el PSE lo único que busca es hacer hegemónico al PNV en Euskadi, asumir el nacionalismo como obligatorio y romper el equilibrio y la pluralidad que supone que Álava sea gobernada por los partidos constitucionalistas".
"Es lamentable, pero el PSE se apunta así al carro del PNV del desarme foral y territorial, es decir, a la estrategia nacionalista del Plan Ibarretxe, que pasa por reforzar un neocentralismo desde el Gobierno vasco restando personalidad, recursos y capacidades a las Diputaciones y a los territorios históricos", concluyó.