Actualizado 21/10/2015 19:51

El PPE avisa a Cataluña que si inicia la secesión estará al margen de la ley y de la UE

Añade que si un territorio declara unilateralmente la independencia sus ciudadanos perderán su estatus de ciudadanos en la UE

MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Partido Popular Europeo (PPE) ha aprobado este miércoles por mayoría una resolución sobre la integridad territorial de los Estados en la que subraya "que cualquier proceso soberanista que pretenda declarar la secesión", en alusión al desafío abierto en Cataluña, "está al margen de la legalidad y, por tanto, no estará reconocido" como tal por el resto de Estados miembros. Además, recuerda que si un territorio declara "unilateralmente" la independencia, sus ciudadanos perderán su estatus de ciudadanos en la UE.

El texto -promovido por el PP español junto a la CDU alemana y los Republicanos de Nicolás Sarkozy - ha sido aprobado en el Congreso del PPE que se celebra en Madrid, si bien no ha contado con la unanimidad de todos los delegados que asisten al cónclave, sino que se ha aprobado por mayoría.

"El Estado de Derecho es lo que confiere el rango singular a las democracias sobre las que se asienta Europa. Nadie por encima de la Ley, todos son iguales ante la Ley", señala textualmente la resolución. Esta advertencia se produce en medio del órdago soberanista promovido en Cataluña por el presidente de la Generalitat, Artur Mas.

De hecho, ese mensaje de que nadie está por encima de la ley ha sido repetido estos últimos días por el Gobierno de Rajoy tras la declaración de Mas como imputado por la consulta del 9 de noviembre y sus posteriores declaraciones insinuando que podría incurrir en desacato si la Justicia lo inhabilita.

La resolución recalca que el Derecho Internacional Público establece "como principio contrario a su ordenamiento la secesión de los territorios en los que existe un orden democrático y se prima por lo tanto la integridad territorial de los mismos". Ese mismo espíritu, prosigue, está consagrado en las Resoluciones de la ONU, en el Derecho de los Tratados de la Unión Europea y en las distintas interpretaciones que la Comisión Europea hace de los mismos.

Además, subraya que una de las partes sobre la que se articula ese proyecto futuro de la UE tiene que ver sobre la integridad territorial de los Estados y su respeto. "Por eso, en el Partido Popular Europeo hacemos un firme llamamiento a la solidaridad de nuestros ciudadanos y de sus distintas regiones", sostiene, para añadir que Europa "confronta el nacionalismo extremista, intransigente y falaz alejado del espíritu constructivo" del PPE.

NO SE RECONOCE LA LIBRE DETERMINACIÓN

Asimismo, el PPE subraya que el Derecho internacional no reconoce la libre determinación de los territorios "si esta va acompañada de cualquier acción encaminada a quebrantar o menospreciar, total o parcialmente, la integridad territorial de Estados soberanos e independientes que estén dotados de un gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio, sin distinción por motivos de raza credo o color".

Por todo ello, explica que la postura del PPE debe recoger que "la integración es la razón de ser y la filosofía fundacional de la UE". "Debemos unir ciudadanos, integrar economías, derribar fronteras, recortar distancias y aunar esfuerzos en aras del bienestar común europeo. El art. 1 del Tratado de la UE así lo consagra cuando habla de 'una Unión cada vez más estrecha'.

Igualmente, destaca que "la segregación, y la división van contra la filosofía y el espíritu fundacional de la Unión Europea y contra la dirección de la historia". Según agrega, la integración y no la división son los que han permitido a Europa disfrutar del más largo periodo de paz y prosperidad de su historia, una historia, que hasta el comienzo del proceso de integración estuvo sometida a las mayores guerras inhumanas de la historia provocando millones de muertos.

En el mismo texto, subraya que la Unión Europea es una "Comunidad de Derecho", basada en Estados de Derecho. El respeto del Estado de Derecho, junto con el de los derechos y libertades propios de la Democracia, son requisitos indispensables para que un Estado forme parte de la Unión Europea.

Así, señala que el Tratado de la UE (en su art. 4.2) consagra el respeto de los ordenamientos constitucionales de los Estados miembros. "Cualquier forma de secesionismo o injerencia en un Estado es contraria a la naturaleza misma de la Unión, integradora, y así lo respeta y defiende desde sus orígenes, a través de la aplicación de los Tratados y el respeto al ordenamiento internacional", añade.

En este punto, destaca que "no hay duda" y así lo ha afirmado repetidamente la Comisión Europea como guardiana de los Tratados, que "en caso de que un territorio se independizara de un Estado miembro se convertirá automáticamente en un tercer Estado". "Este eventual nuevo estado podría solicitar la adhesión a la Unión Europea si cumpliera los requisitos (ser europeo, democrático y respetar el Estado de Derecho), adhesión que debería, en su caso, ser ratificada por unanimidad de los estados miembros".

INICIAR DE NUEVO EL PROCESO DE ADHESIÓN

Por todo esto, prosigue el texto, el PPE, puede "decir con rotundidad que cualquier proceso soberanista que pretenda declarar la secesión de territorios parte de Estados miembro está al margen de la legalidad y por tanto, no estará reconocido como tal por el resto de Estados".

"En el caso hipotético de que algún territorio declarase unilateralmente la independencia, y este territorio formase parte de un Estado miembro de la Unión Europea, en virtud del artículo 20 del Tratado de la Unión Europeo, los ciudadanos de dicho territorio perderán su condición de ciudadanos europeo, dado que la condición de ciudadano europeo deriva de la condición de ciudadano de un Estado miembro, con anterioridad", apostilla.

Por tanto, subraya que si el territorio en cuestión, consumara un proceso de secesión, "ese nuevo Estado se convertiría en un tercer Estado, que en su caso debería comenzar de nuevo con el proceso de Adhesión a la Unión Europea para su reingreso; perdiendo sus ciudadanos los derechos y obligaciones que tenían por ser parte de un territorio integrado en un Estado miembro, lo cual supondría un retroceso, sin parangón en el tiempo, en el proyecto conciliador y de progreso que tanto nos ha costado conseguir".

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