MADRID 21 Dic. (EUROPA PRESS) -
La presencia casual de la Guardia Civil en la calle O'Donnell de Madrid, que en ese momento realizaba una escolta de presos enfermos que iban a bordo de una ambulancia, salvó la vida de la niña que cayó junto a su abuela al vacío desde la quinta planta de un edificio.
Según relataron a Europa Press los agentes que realizaron la intervención, el coche que escoltaba la ambulancia de convictos vio cómo se arrojó la señora, Vicenta J.H., de 65 años, con el bebé entre sus brazos. Los guardias civiles acudieron en ese momento hasta la acera donde yacía tendida la señora y comprobaron que estaba muerta, aunque encontraron "signos vitales" en la pequeña de apenas nueve meses.
En esos momentos, mientras varios de los agentes se quedaron escoltando a los presos y guardando el cadáver, dos de los guardias y un técnico utilizaron el vehículo de escolta para trasladar al bebé en apenas unos minutos hasta el Hospital Niño Jesús, centro hospitalario muy cercano donde se produjo el suceso.
El Instituto Armado informó que la celeridad con la que actuaron los agentes "probablemente ha salvado la vida de la niña".