BILBAO, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
Representantes de la iniciativa 'Egin dezagun urratsa', impulsores de la marcha del pasado sábado a favor de los derechos de los presos de ETA, y representantes de Etxerat han reclamado que la política penitenciaria debe sufrir un cambio "inmediato e imparable" para lograr que "salga de las claves de confrontación" y se "adentre en parámetros" que posibiliten "una solución democrática".
En una comparecencia ante los medios en Bilbao, en la que no se han admitido preguntas, los portavoces del colectivo Txerra Bolinaga y Oihana Lizaso han dado lectura a un comunicado, en euskera y castellano, en el que han destacado "el inmenso éxito" de la manifestación celebrada el pasado sábado en Bilbao en defensa de los derechos de los presos, cuya participación han cifrado en 64.000 personas.
La convocatoria, han destacado, supone "un paso importantísimo" que pone de manifiesto que "una mayoría amplia, plural y significativa" cree necesario "acabar con las medidas represivas" que se aplican dentro de la actual política penitenciaria.
En este sentido, han defendido que los reclusos de ETA deben ser "agrupados en Euskal Herria, dueños de sus derechos y con la posibilidad de tomar parte en el proceso político abierto".
A su entender, el cambio en la política penitenciaria debe ser "inmediato" e "imparable", para que "salga de las claves de confrontación y represión" para "adentrarse en unos parámetros que posibiliten una solución democrática". "Junto a la superación de las razones que generan y mantienen el conflicto, es necesario también superar sus consecuencias", han demandado.
Según han indicado, una vez que se ha dado "el paso" con la movilización del pasado sábado, es preciso "hacer el camino". Para ello, han animado a "extenderlo pueblo a pueblo para hacer un camino imparable" en el que se "implique" a "toda clase" de colectivos a favor de los derechos de los presos y que "llegará a través de la movilización social, el compromiso político y la implicación institucional".
"LLENAR DE BANDEROLAS"
En este marco, han instado a lograr que las movilizaciones que todos los meses se celebran los últimos viernes en distintas localidades "no competan sólo a los familiares" de los reclusos, sino que se conviertan en "un escenario" en el que se evidencie "la voluntad de una mayoría amplia de la sociedad".
De este modo, han pedido que el próximo 28 de enero, el último vienes del mes, sea "cita crucial" que "diferencie el pasado del presente", para lo que han llamado a "llenar de banderolas los balcones en asociaciones, instituciones, comercios" para que "el mundo sepa lo que queremos en Euskal Herria: presos y exiliados a casa".