MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Pleno del Congreso rechazó esta tarde, con los votos del PSOE y del PP, tomar en consideración una proposición de ley del Parlamento catalán para asumir las competencias en materia de referendos, un asunto que también se ha tratado en la negociación sobre el Estatut y donde el Gobierno alcanzó un preacuerdo con las formaciones catalanas que mantiene la competencia estatal. En ese contexto, el debate se desvió hacia la iniciativa del PP de celebrar un referéndum en todo el país sobre el Estatut, que cosechó los reproches de las formaciones catalanas
En concreto, la proposición de ley que llegó esta tarde al Congreso plantea la transferencia a Cataluña por la vía del artículo 150.2 de la Constitución, de las competencias en materia de autorización para la convocatoria de referendos.
Eso sí, la iniciativa fue aprobada inicialmente por el Parlament en junio de 2003 y desde entonces la coyuntura política ha variado sustancialmente, con nuevas mayorías en Cataluña y en las Cortes Generales, y con una reforma estatutaria de por medio, donde la competencia en referendos ha sido uno de los temas objeto de complejas negociaciones.
INICIATIVA SUPERADA POR LA NEGOCIACIÓN
De hecho, la proposición de ley ha podido quedar un tanto desfasada, ya que, si en la redacción original del Estatut, Cataluña se arrogaba la competencia de los referendos, en la negociación posterior llevada a cabo por el PSOE con las cuatro formaciones catalanas se pactó una fórmula de consenso según la cual la comunidad autónoma podrá tener la capacidad de iniciativa para reclamar una consulta ciudadana, pero dejando siempre la última palabra al Estado a la hora de autorizarla, conforme al marco constitucional.
Con esos antecedentes, el socialista Francesc Vallés, miembro del PSC, justificó el rechazo de su grupo a la toma en consideración de la iniciativa recalcando que esta cuestión es ya objeto de discusión en este Parlamento a través de la reforma estatutaria
Pero el secretario general del Grupo Popular, Jorge Fernández Díaz, fue más allá y, tras rechazar la iniciativa del Parlament alegando que "no cabe en la Constitución", lamentó que no hubiera sido retirada antes. "Ha habido tiempo para haber retirado esta iniciativa y evitarnos este bochorno --ironizó--. Podían haber hecho los deberes bien hechos".
Además, aprovechó para defender la iniciativa encabezada por Mariano Rajoy para recabar firmas con idea de urgir al Gobierno a convocar un referéndum en todo el Estado contra el Estatuto de Cataluña. A su juicio, el éxito de la campaña se mide la actitud crítica del resto de los grupos y en ese sentido no tiene duda de que "les está molestando".
REFERENDUM INCONSTITUCIONAL
Y es que esa iniciativa del PP copó hoy los reproches de las formaciones catalanes y de otros grupos nacionalistas. Así, Eugenia Cuenca, diputada de CiU del Parlament, afirmó que "la mayor violación" del ordenamiento constitucional no es la propuesta del Parlament, sino la que está cometiendo el PP con su campaña de firmas.
El portavoz de ERC en el Parlament, Joan Ridao, acusó al PP de recoger firmas con "fines perversos y aviesa intención". "No deja de ser paradójico porque sus promotores son los mismos que tiempo atrás estaban dispuestos a modificar el Código Penal para impedir una consulta de este tipo en el País Vasco", apostilló.
Los portavoces del PNV y de IU-ICV, Aitor Esteban y Joan Herrera, respectivamente, expresaron su apoyo a la reivindicación de Cataluña y también aprovecharon para criticar la actuación del PP, que consideran "incoherente".