Rajoy, candidato: "Puedo formar 50 gobiernos infinitamente mejores que los que ha formado Zapatero"

Actualizado 10/09/2007 20:09:28 CET

MADRID, 10 Sep. (OTR/PRESS) -

La polémica dentro del Partido Popular por la sucesión de su líder, Mariano Rajoy, ha provocado que su nombramiento como candidato a la Presidencia del Gobierno pase de ser un hecho rutinario a convertirse en todo un acontecimiento mediático. Pese a la disputa interna, el presidente de los populares emprende con fuerza la carrera por La Moncloa, convencido como está de que puede "formar 50 gobiernos infinitamente mejores que los que ha formado Zapatero". Sin embargo, no olvidó dar un toque de atención a los díscolos, pidiendo un poco "de sentido común" y concentración para lo importante, las elecciones de 2008. "Lo demás no importa", subrayó.

"Todos tenemos la suficiente experiencia para saber lo que conviene y lo que no", señaló Rajoy tras la reunión de la Junta Directiva Nacional de su partido, en la que fue elegido candidato a la Presidencia del Gobierno por segunda vez, tras la derrota en las urnas sufrida en marzo de 2004. "Exijo al PP que se dedique a ese único objetivo. Pido sentido común y que se pongan todos los medios para este objetivo. Lo demás, no nos importa", atajó el presidente del PP. De hecho, él mismo dejó claro que ganar las elecciones es su principal objetivo: "Sólo me ocuparé de eso y, todo lo demás, ahora no me interesa".

Rajoy quiso resaltar además que el PP es "un partido con palabra, fiable, sabemos gobernar en los momentos de incertidumbre, somos independientes y lo hemos demostrado". Y, en la misma línea, lo dijo con "meridiana claridad": "puedo formar 50 gobiernos infinitamente mejores que los que ha formado el señor Zapatero". Tras considerar que los populares tienen "equipos mucho mejores que los de nuestros adversarios", el líder del partido volvió a hacer hincapié en la necesaria unidad, porque ese "siempre ha sido uno de nuestros grandes acervos".

"Sólo quiero pactar con los españoles; haremos un programa para los españoles y para nadie más. Haremos una campaña electoral para hablar con los españoles, les diremos lo que tienen y lo que creo que conviene a España y les pediré su confianza para hacer aquello que necesita España y para nada más", resaltó Rajoy, que anunció que "cuando formemos Gobierno" intentará "recuperar los grandes consensos", aquellos que "por primera vez desde 1978 ha roto Zapatero": España y su estructura territorial; lucha antiterrorista; política exterior; y consolidación del sistema de Seguridad Social.

AMBIENTE ARTIFICIAL EN EL PP

Tras subrayar que el PP ha ganado las últimas elecciones autonómicas y municipales, Rajoy consideró que los populares son "el Gobierno más probable para los próximos años", de ahí que "el PSOE y sus medios afines estén muy preocupados". "Intentan crear un ambiente artificial, apelan al pesimismo y a la resignación del PP", consideró, antes de proclamar que los socialistas perderían los comicios si se celebrasen hoy. "No tienen nada nuevo que decir salvo ocurrencias electoralistas. Intentarán disimular para tapar sus errores, culparán de todo al PP, pero su credibilidad y fiabilidad han terminado", aseveró Rajoy.

Además, el líder del PP aprovechó para hacer un repaso a la España del PSOE. "No se recuerda una etapa como esta: se ha intentado aislar a la mitad de los españoles, se han roto consensos básicos, se han creado problemas de manera artificial y se han desatendido los deseos, la preocupaciones y las inquietudes de las familias", aseguró Rajoy, que añadió que "Zapatero carece de un proyecto de España, para él la nación es un concepto discutido y discutible, las transferencias de competencias se hacen en función de que convenga o no aceptar las presiones de unos y otros, lo mismo sucede con las inversiones que recogen los Presupuestos Generales".

"No hay en su discurso una coherencia ni una lógica nacional, para él España no es una realidad nacional histórica, es una realidad contable", sentenció, considerando que la política del PSOE ha derivado en un "incremento de desigualdades entre españoles y una debilidad del Estado constitucional y de sus recursos". "Ha provocado que unos militantes de su partido tengan que crear otra fuerza política para defender lo que hasta su llegada defendía el PSOE", añadió Rajoy, en un duro discurso contra el presidente del Gobierno, del que, no se olvidó apuntar que "rompió su palabra y su firma" en lo que concierne a la lucha contra el terrorismo.

LOS DAÑOS IRREVERSIBLES DE ZP

En el plano económico, Rajoy insistió en que el PSOE "recibió una extraordinaria herencia" de los ocho años en los que gobernó el PP, pero que "como todas las herencias que se despilfarran, ésta está cerca del final". "Con estos antecedentes es evidente que la única oferta de Zapatero es cuatro años más de generación de problemas", resumió, considerando que Zapatero "ha dejado escapar cuatro años básicos para poner a punto España y competir en la economía global". Es más, Rajoy reivindicó "lo mucho que ha hecho el PP" en la oposición en asuntos como la lucha contra ETA y las "ideas de Zapatero sobre España".

"De no ser por el PP los daños hubieran sido mayores e irreversibles, algunos deberían hacer una reflexión sobre lo que han dicho sobre nuestras posiciones", proclamó, añadiendo que ahora el presidente del Gobierno "ha iniciado la 'Operación Disimulo'". "Pero no se puede engañar a todos durante mucho tiempo. El tiempo de la credibilidad del señor Zapatero ha terminado y ahora, cuando llegan momentos de incertidumbre y cuando llega una etapa cargada de dificultades se necesita gente capaz".

"Somos mejores, tenemos equipos mucho mejores y hemos demostrado que sabemos gobernar con eficacia. Tenemos principios y valores, conocemos los desafíos a los que nos enfrentamos, sabemos cuales son nuestros objetivos y haremos el mejor programa político que se ha hecho en España en los últimos años (...) se acabaron las chapuzas, las ocurrencias, las improvisaciones y los gobiernos sin rumbo. El nuestro será un gobierno como Dios manda", sentenció Rajoy, que si gana prometió "proclamar que somos una nación, que no existe más que una familia nacional y que la formamos todos los españoles".