Actualizado 27/07/2007 15:09 CET

Rajoy dice que está "en condiciones de sintonizar" con una mayoría social para ofrecer alternativas y no "buenos deseos"

Recuerda a Cisneros y sentencia que en esta legislatura se han "roto" muchos consensos logrados por "honorables" en la Transición

EL ESCORIAL (MADRID), 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseveró hoy que su partido está "en condiciones" de lograr "sintonizar" en las próximas elecciones con una mayoría social de españoles "heterogénea y compleja", dado que piensa ofrecerles soluciones a sus problemas y no "buenas palabras o buenos deseos" que no funcionan, dijo, como "se ha visto en la negociación con ETA".

Rajoy comenzó su intervención en un seminario organizado por su grupo parlamentario en el Congreso en los Cursos de verano de la Universidad Complutense, que tienen lugar en El Escorial (Madrid), con unas palabras de recuerdo para Gabriel Cisneros, uno de los 'padres' de la Constitución que falleció hace unas horas.

Entre otras cosas, el líder de los 'populares' sacó a colación su aportación al consenso alcanzado en la transición entre personas que defendían planteamientos políticos muy diferentes, pero que supieron ver que debía haber acuerdo entre los grandes partidos para cuestiones de Estado como el modelo territorial o la lucha antiterrorista. "Esta legislatura ha roto muchos de aquellos planteamientos hechos por personas honorables y que actuaban con gran patriotismo", remató.

A continuación, se refirió a lo que piensa hacer si consigue ser el próximo presidente del Gobierno y recalcó que España necesita ahora más seguridad, flexibilidad económica, mejor educación e imagen exterior. "Hemos perdido el tiempo y estamos expuestos a quedar retardados en el pelotón de vanguardia del planeta -sentenció--. Hemos perdido cuatro años y no podemos exponernos a volver a perder otros cuatro más. Si eso sucediera y volviéramos a equivocarnos en las prioridades de España, estaríamos condenando a nuestros hijos a la segunda o tercera división de la era global".

"Y yo me niego a asumir la resignación pesimista de una izquierda que cree que lo más importante para su país es asomarnos al abismo de la memoria colectiva que afrontar sin medio el mañana y sus posibilidades", dijo Rajoy, que abogó por impulsar "medidas enérgicas" y generar "confianza e ilusión" en los ciudadanos.

Dicho esto, afirmó que su partido, al que definió como de centro-liberal, moderado y capaz de decir lo que piensa, se ve capaz de emprender reformas en el país que logren mayores cotas bienestar, puesto que no tiene una visión "pesimista ni determinista" y está en condiciones de "sintonizar" con una mayoría social.

"Estamos en condiciones de sintonizar con una mayoría social que quiere una forma distinta de gestionar los asuntos públicos; que no es capaz de entender por qué no se han entendido en esta legislatura los problemas que preocupan a los ciudadanos -aseveró--. Sé que estoy hablando de una mayoría social muy heterogénea y compleja, que aglutina la experiencia de la mala gestión que han exhibido los socialistas en estos años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. A esa mayoría quiero que se dirija el discurso del PP, a esos ciudadanos irán nuestras propuestas".

COMPETITIVIDAD, EDUCACIÓN E INMIGRACIÓN

En este contexto, Rajoy apostó por diseñar políticas que pasen por poner en marcha un plan estratégico de competitividad para la economía o modificar un sistema educativo que "cada vez forma peor a la gente" y que, bajo su punto de vista, "discrimina" a lo menos favorecidos que no tienen oportunidad de elegir entre educación pública y privada o estudiar en el extranjero o buscar ayuda externa para estudiar.

Asimismo, sostuvo que está dispuesto a favorecer una bajada de impuestos, ayudas para la familia "sin ocurrencias o genialidades que nada tienen que ver con la convicción"; políticas de seguridad y de inmigración que garanticen que los que llegan a España respetan la legalidad y, además de los derechos, asumen las obligaciones y los valores del país, favoreciendo que el sistema público es viable para todos.

Finalmente, concluyó que para gobernar hay que tener "una idea de España" y saber qué se quiere hacer con el país. "No se puede gobernar sin objetivos claros, sin ideas claras, sin saber qué quieres hacer con España, Y, desde luego, no se puede gobernar con buenos deseos, buenas palabras, porque la realidad es la que es, como se ha visto con la negociación con ETA", concluyó.