MURCIA, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
Melecio Castaño, abogado del ciudadano rumano Constantin Stan acusado del asesinato de la pareja de holandeses Ingrid Visser y Ludewijk Severin en Molina de Segura (Murcia), ha solicitado la nulidad de las actuaciones respecto a este cliente al entender que se encuentra "indefenso" porque no habla español y desconocía el contenido de las actuaciones ni de los cargos que se le imputan.
El letrado, que se hizo cargo de la defensa de los dos ciudadanos rumanos a principios de octubre, planteó un incidente de nulidad de actuaciones respecto a Constantin Stan, al entender que este acusado desconoce el idioma castellano, de modo que "no tuvo conocimiento del contenido de las actuaciones ni de los cargos que se le imputaban mientras estuvo asistido por la letrada del turno de oficio".
Alega que esto es así porque, al no facilitarle un intérprete de rumano para el centro penitenciario, su anterior letrada "no pudo transmitirle la información pertinente para poder defenderse".
Y es que Stan, que no habla español, "desconocía por completo" el contenido de toda la instrucción, que suma más de 2.000 folios, y se había estado acogiendo a su derecho a no declarar "por puro desconocimiento de lo que se le acusaba", según ha reconocido Castaño a Europa Press.
El acusado contaba únicamente con intérprete en dependencias policiales y judiciales, pero no en la prisión, donde su anterior letrada de turno de oficio podía haberle explicado "folio por folio y en detalle la acusación", al igual que hicieron el resto de letrados con respecto a sus patrocinados.
Sin embargo, la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Molina de Segura, Olga Reverte Villar, en el auto del pasado 16 de octubre por el que abría el procedimiento para Juicio ante el Tribunal de Jurado, se opuso a la petición del letrado, alegando que la actuación de los traductores en el centro penitenciario "no está contemplada por el derecho a la asistencia jurídica gratuita".
Con todo, el letrado ha presentado un recurso contra esta decisión, insistiendo en la situación de indefensión en la que se encontraba Stan, ya que la justicia gratuita no le cubría la asistencia de un intérprete en prisión.
Hasta que Castaño se hizo cargo de su defensa, Stan "desconocía por completo todo el contenido de la instrucción, y sabía que se le acusaba de dos asesinatos, pero no las pruebas que había contra él, tales como posicionamiento de su teléfono móvil y demás pruebas que no podía rebatir".
En caso de que salga adelante este recurso, Castaño dice que se daría la doctrina que en el argot judicial se conoce como 'del árbol contaminado', y que consiste en que de una prueba nula de la que deriven otras pruebas que pudieran estar en íntima conexión o en dependencia de la anterior "serían nulas también". Por tanto, también pide que se declaren nulas las diligencias que estén relacionadas en este caso.
La jueza denegó también la semana pasada este recurso, por lo que el abogado ha insistido y ha presentado un recurso de reforma subsidiario de apelación. Esto quiere decir que la misma magistrada deberá resolver el recurso de reforma y, sino, se trasladará subsidiariamente a la Audiencia Provincial de Murcia.
El abogado no ha solicitado la nulidad de las actuaciones respecto al otro acusado, Valentin Ion, porque él sí entiende el español y su abogado de oficio "le había podido explicar las diligencias".
En declaraciones a Europa Press, Castaño ha añadido no obstante que "quedan muchos puntos importantes que aclarar en todo este procedimiento y muy especialmente respecto a la participación de Stan en estos hechos", aunque ha preferido ser prudente y no ha querido avanzar más información.
CONOCIMIENTO DE LA CAUSA
Castaño, que se había hecho cargo de la defensa de los dos acusados de nacionalidad rumana tres días antes de esa comparecencia, pidió también con carácter previo la suspensión de la comparecencia por indefensión, pues manifestó que había tenido "reciente conocimiento de la causa" y no había tenido tiempo "suficiente para instruirse", máxime porque había tenido que afrontar esa misma semana otro juicio en Cartagena.
La jueza, en cambio, decidió denegar igualmente esta petición, al entender que no se había incurrido en ningún "vicio de nulidad causante de indefensión".
Castaño también ha recurrido esta decisión, al entender que no había tenido conocimiento "suficiente" de las actuaciones de cara al artículo 25 de la Ley del Jurado.