Sarkozy asegura que los franceses han votado por una ruptura "con las ideas del pasado"

Actualizado 07/05/2007 0:16:04 CET

PARÍS, 6 May. (EUROPA PRESS) -

El candidato de Unión por un Movimiento Popular (UMP), Nicolas Sarkozy, pronunció un discurso en la sala de conciertos de Gaveau, en París, para proclamar su "profunda emoción" tras conocer los primeros resultados que le colocan como vencedor de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas.

Sus primeras declaraciones, ante un grupo de seguidores que le aclamaban, fueron para agradecer el apoyo de los franceses que le votaron y asegurar que amaba a Francia y que éste era el momento de devolverle al país "todo lo que me ha dado".

Tras pedir respeto para su rival en estos comicios, la socialista Ségolène Royal, y a las ideas que ésta representaba y por las que "han votado millones de franceses", Sarkozy garantizó que será "el presidente de todos los franceses", porque "la victoria de esta noche no es la victoria de una Francia sobre otra", sino la de "la democracia y los valores que nos unen". Asimismo, prometió que representará a todo el pueblo francés, más allá "del combate político y de las divergencias", porque "sólo hay una Francia".

El discurso de Sarkozy le permitió adelantar las que serán las líneas básicas de su política durante los próximos cinco años y proclamar que su "prioridad" será que todos trabajen por unos "ideales conjuntos", ya que "el pueblo francés se ha expresado y ha decidido romper con las ideas del pasado", y rehabilitar el trabajo, la autoridad, el respeto y el honor de la identidad nacional.

"Los franceses han escogido el cambio --aseguró Sarkozy-- y lo haré con el espíritu de unión, sin que nadie se sienta excluido y con la voluntad de que todos encuentren su lugar en nuestra República".

Antes de dirigirse a la Unión Europea y a Estados Unidos, el próximo presidente de la República francesa pidió la unión de todos los franceses, "más allá de partidos, ideologías y orígenes", para que Francia no se encierre en la intolerancia, sino que se abra a otros pareceres.

A continuación, Sarkozy se dirigió a "nuestros socios europeos" para proclamar que toda su vida se ha sentido europeo y que cree "profundamente" en la construcción europea, para posteriormente asegurar que "esta noche Francia vuelve a ser Europea", una proclama que avivó los aplausos de los seguidores que le escuchaban.

Con un mensaje igualmente conciliador, el candidato conservador hizo un llamamiento a Estados Unidos para garantizarle que pueden contar con la amistad de Francia y que el país galo "estará a su lado cuando lo necesiten". Sin embargo, advirtió de que los "amigos pueden tener ideas diferentes" y subrayó que "una gran nación como Estados Unidos no debe poner obstáculos en la lucha contra el cambio climático, sino encabezar la lucha", porque "está en juego el destino de toda la humanidad".

Finalmente, Sarkozy tuvo también palabras de fraternidad para el arco mediterráneo, al asegurar que era el momento de establecer una unión mediterránea tal y como lo hizo Europa hace 60 años, y para los países africanos, a los que prometió apoyo para luchar contra la pobreza y las enfermedades, no sin dejar claro su apuesta por una política de inmigración regulada y de desarrollo sostenible.