MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
La delegada de Obras y Espacios Públicos del Ayuntamiento de Madrid, Paz González, aseguró hoy durante la comisión ordinaria de su ramo que la calle Serrano, actualmente en obras por la construcción de tres nuevos aparcamientos subterráneos y la reordenación de la vía, tendrá 182 nuevos árboles cuando finalicen los trabajos, en la segunda mitad de 2010, y que sólo el 6,3 por ciento de los actuales se verá afectado por este proyecto.
"Comparto su preocupación porque sé de la importancia del arbolado de alineación en una ciudad como Madrid, y todos los trabajos de esta área de Gobierno garantizan las medidas de protección del arbolado", contestó la delegada al edil de IU Daniel Álvarez, que preguntó sobre esta cuestión con respecto no sólo a la calle Serrano, sino a otras zonas de la capital como Bravo Murillo donde las obras pueden dejar 'peladas' las aceras.
Así, González indicó que, si en el ámbito de Serrano existen actualmente 1.535 árboles, cuando acaben las obras se habrá configurado una segunda línea de arbolado que añadirá 182 ejemplares, y además puntualizó que las unidades que actualmente pueden estar viéndose afectadas por talas o podas, como denunciaron los vecinos a mediados de mes, supone tan sólo el 6,3 por ciento del total.
"El tratamiento que se está dando a los árboles es el correcto. En cualquier actuación en la vía pública arbolada que suponga intervenir en el subsuelo es inevitable afectar al arbolado, y encima en la calle Serrano son ejemplares de gran porte, que no de gran importancia", explicó la concejala, generando un pequeño debate etimológico sobre el origen de ambos términos. "El porte se refiere al tamaño y la importancia a si es de alguna especie particular", puntualizó finalmente la responsable municipal.
Además, subrayó que en el caso concreto de los árboles que hasta ahora se han retirado de la céntrica vía los problemas surgen porque "las raíces están muy extendidas, con muchas ramificaciones y en horizontal, para buscar el agua" por lo que a veces se enredan en las tuberías y deben ser retiradas al trabajar.
En cualquier caso, González insistió en que "en esta actuación, como siempre, se han adoptado las medidas necesarias para garantizar las menores afecciones posibles y la seguridad de su integridad", y afirmó que el Consistorio ha realizado "un inventario exhaustivo de las afecciones y de las propuestas de actuación" de manera coordinada con el área de Medio Ambiente.