El Supremo absuelve al abogado Pablo Vioque de una condena de 15 años de prisión por falta de pruebas

El abogado fue condenado a 7 años de prisión por planear el asesinato del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza

Europa Press Nacional
Actualizado: martes, 3 octubre 2006 15:10

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo ha absuelto por falta de pruebas al abogado Pablo Vioque, a quien la Audiencia Nacional condenó en abril de 2005 a 15 años de prisión por los delitos de blanqueo de capitales y contra la salud pública, en relación a la introducción en España de 1.802,7 kilos de cocaína que se ocultaron en tablones de madera procedentes de Brasil. La droga fue intervenida en la operación policial denominada "Mas Madera" en abril de 2001.

En una sentencia notificado hoy, la Sala de lo Penal del alto tribunal estima el recurso interpuesto por Vioque, condenado a 7 años de prisión por ordenar el asesinato del actual fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, contra la sentencia de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional que le condenó también a pagar una multa de 115,6 millones de euros.

En concreto, el Supremo absuelve a Vioque del delito contra la salud pública por el que le acusó el Ministerio Fiscal, al entender que no "ha quedado acreditado" que el dinero intervenido en el marco de la operación policial "Mas Madera" procediera de las ganancias obtenidas por el abogado mediante el tráfico de drogas.

Respecto al delito contra la salud pública, el alto tribunal entiende en su sentencia que tampoco "ha quedado probada" la participación de Vioque en los hechos que concluyeron con la incautación de 1.802,7 kilos de cocaína, de una pureza de 80'40%.

En su resolución, el alto tribunal también absuelve por falta de pruebas al cuñado de Vioque, David Lages Abuin, que fue condenado a 4 años de cárcel y multa de un millón de euros por blanqueo de capitales, y a la compañera sentimental de éste, Cristina García Rodríguez, que fue condenada como cómplice a un año y medio de cárcel y multa de 500.000 euros.

EN LIBERTAD POR ESTAR ENFERMO.

La sentencia de instancia consideró probado que "dentro de organizaciones de los países productores de cocaína en latinoamérica, en el año 2000 se preparaba la exportación a España de dicha mercancía, y Pablo Vioque, quien desde 1998 se encontraba en libertad provisional, dada la enfermedad que padecía", a pesar de que estaba acusado y fue condenado a 18 años de cárcel por un delito contra la salud pública, junto con "Arinda Adalgiza Alean Ruiz, tenía contactos con ellas para llevarlas a cabo".

Con dicho fin personas no identificadas y que se hicieron llamar "Cristina" e "Iván" contactaron con María Antonio Gallego, para que interviniera como almacenista para lo que le pagarían una cantidad mensual, el coste de la infraestructura y un porcentaje de la mercancía remitida.

Gallego, diagnosticada como ludópata, por lo que ha sido condenada a 8 años de cárcel por la citada atenuante, "movida por la posibilidad de obtener dinero para mantenerse y sufragar su adicción al juego, aceptó llevar a cabo los trámites que se le proponían" y buscó y alquiló una nave en el polígono Larena-98SL, en Valdemoro (Madrid).

En abril de 2005, "Cristina" comunicó a Gallego que ya iba a llegar la mercancía esperada, por lo que le pidió que alquilara una carretilla elevadora para realizar la descarga y que buscara camioneros para trasladar parte de la carga a Barcelona.

Por su parte, Vioque conoció a Arinda Adalguiza Alean (condenada a la multa más alta, 90 millones de euros) en el año 2000, como abogado del Colegio de Madri. Ambos tenían contactos con personas no identificadas para el transporte de cocaína a España.

En las Navidades de 2000, Arinda marchó a su país, Colombia, y regresó a España el 3 de abril 2001, día en el que ya se reunió con Vioque. El día 7, la mujer se trasladó a Las Rozas, en un coche conducido por el también condenado William Hernández, donde se entrevistó con Vioque.

48 FARDOS DE MADERA.

El día 13 llegó al puerto de Valencia el barco Carapalos, que transportaba 48 fardos de madera serrada de pino, procedente de Brasil. La carga estaba remitida a Madeireira Reserva y dirigida a Maderas Silvestre con domicilio en Madrid. Los trámites aduaneros se realizaron a nombre de Iván Vilanova, a quien le había sido robado el DNI.

El 18 y el 20 de abril de 2001, Arinda se reunió con Vioque en Madrid, y el 24, William la volvió a llevar al encuentro con Vioque. El abogado le dijo entonces que los números de los zapatos son del 39 al 43, números que Arinda facilitó por teléfono a William para que se los transmitiera a otra persona. "En todas estas reuniones los acusados ultimaban los detalles del tránsito de droga llegada a España, operación que coordinaba principalmente Vioque", señala la resolución.

La mercancia fue trasladada a Madrid el 25 de abril por los camioneros contratados por María Antonia Gallego y también condenados, Juan Bautista Cortés, Fernando Emilio Maximino y José Cejudo Santamaría. El día 26, Gallego se trasladó a la nave de Valdemoro, donde dos de los camioneros descargaban la mercancía, mientras que otro vigilaba, "pues eran ya sabedores de que se trataba de una operación relacionada con el tráfico de drogas".

En la nave se encontraron un total de 1.800 envases, con un total de 1.802.660,5 gramos de cocaína con una riqueza media del 80,4 por ciento, que habría tenido un valor de 61.521.966 euros. La droga fue hallada en el interior de la madera procedente de Brasil.

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