Mikel Carrera Sarobe y Miren Itxaso Zaldúa en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por el asesinato del que fuera presidente del PP de Aragón Manuel Giménez Abad - EUROPA PRESS
MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
Dos mujeres, cuyo testimonio ha quedado recogido este miércoles en el jucio que se celebra en la Audiencia Nacional contra los exintegrantes de ETA Mikel Carrera Sarobe, alias 'Ata', y Miren Itxaso Zaldúa por el asesinato del que fuera líder del PP en Aragón Manuel Giménez Abad, han coincidido en afirmar que el etarra estaba en el lugar de los hechos y han confirmado que lo identificaron como tal ante la Policía. "Nos miramos frente a frente durante unos segundos larguitos", señalaba una de ellas.
Durante la jornada de este miércoles se han escuchado en Sala las testificales de varias personas que deambulaban por Zaragoza el día del asesinato, el 6 de mayo de 2001, y también han pasado por la Audiencia Nacional los testigos propuestos por las defensas de los dos exmiembros de la banda terrorista que han ubicado a ambos en lugares distintos a la calle donde se produjo el crimen, reforzando así la tesis de que 'Ata' estaba en una fiesta anual para recaudar fondos para ikastolas y Zaldúa pasó el día con las amigas yendo al cine a ver una comedia "absurda" de los guionistas de 'Algo pasa con Mary'.
Pero después de escuchar a aproximadamente diez personas el testimonio más contundente y redondo ha llegado al final de la jornada con la declaración grabada --prueba preconstituida-- de una mujer que ese día vio como un hombre apuntaba con una pistola a otro que estaba tendido en el suelo.
Esta señora, que no ha asistido al juicio por problemas de salud, según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, ha señalado que el hombre, que iba de negro y con gorra, cruzó la calle y se dirigió hacia donde estaba situada ella: "Nos miramos frente a frente unos segundos larguitos, no sé si pensaba pegarme un tiro porque no había nadie más para decir lo que acababa de hacer, hija mia".
Esta persona, que al paso de los años acabó identificando a 'Ata' cuando la Policía le mostró un carrusel de fotos, señaló en su declaración que tras sostenerse las miradas --"él se acordará de mi"-- Carrera Sarobe guardó la pistola "de buen tamaño" y echó a correr.
Tras asistir al hijo de Giménez Abad, que con 17 años acababa de presenciar como asesinaban a tiros a su padre, esta mujer desapareció de la escena hasta que al día siguiente se aproximó a una comisaria, explicó lo que había presenciado y colaboró en realizar un retrato robot de aquel "joven, alto y delgado" del que se acordaba a la perfección porque lo "llevaba en la cabeza".
LA MUJER DEL VIDEOCLUB
Antes, y por videoconferencia desde Elche, otra testigo ha explicado que ese día se dirigía a alquilar una película en el videoclub de su barrio en Zaragoza en compañía de su marido y de su perro. Cuando llegaron a la zona, ella se percató de que un hombre tenía un comportamiento extraño y que se ponía a hablar con otro que llevaba una gorra.
"Me extrañó. Me quedé mirando fijamente. Uno se encargó de que no le viera la cara, pero al de la gorra le vi perfectamente. Me quede pendiente", ha explicado, para luego apuntar que la cara del de la gorra no se le iba a "olvidar en la vida".
Tras eso, y una vez que su marido salió del videoclub, abandonaron el lugar, y camino de su casa pudo ver a Giménez Abad que iba con su hijo. Al rato, cuando entraban en el edificio escucharon los disparos, luego escucharon "jaleo" y decidieron bajar a hablar con la Policía para explicar a quién había visto ella. "Aquellos ojos y aquella cara no se me va a olvidar", ha indicado.
Si bien en las fotos que le mostraron ese mismo año no pudo identificar al joven de la gorra, en 2018 su marido le enseñó una noticia del diario La Razón en la que aparecía una foto de Carrera Sarobe y ella lo reconocío de inmediato --"¡ostras, el de la gorra!"-- y llamaron a la Policía.
Al ser preguntada sobre si estaba segura de que ese era el mismo que vio en la zona del crimen, ha explicado que sí porque no se olvidaría de esa cara "en la vida" ya que aun se siente culpable por no haber llamado a la Policía couando vio aquellos movimientos "raros" en esa calle de Zaragoza.
LAS "CONOCIDAS" DE MIKEL CARRERA
En el día de hoy han declarado también tres testigos, conocidos y amigos de Carrera Sarobe, que han señalado que ese día de 2001 coincidieron con 'Ata' en las barracas de la Herri Urrats de Senpere.
Los tres, dos mujeres y un hombre, han coincidido en ubicar al acusado detrás de la barra de una de las 'txosnas' y señalan que estuvo en ella hasta que terminó la fiesta, aproximadamente las 19.00 horas. Uno de ellos ha explicado a preguntas de las acusaciones que seguramente hizo fotos de aquel día pero que como se le quemó el caserio, "allí se quedarían".
En cuanto a los testigos propuestos por la defensa de Zaldúa, este miércoles han declarado cuatro, tres amigos de la cuadrilla y su hermana. A preguntas de la letrada han ido explicando que si bien ese día solían ir a la fiesta del Herri Urrats, como hacía malo, se quedaron en la casa que compartía una de ellas con la acusada haciendo labores de bricolaje, que comieron algo y que luego se fueron al cine a ver una película a los cines del centro comercial.
De hecho, una de ellas ha traído al plenario la entrada de esa sesión de cine que supuestamente compartieron las amigas, y es que tiene costumbre de guardar ese tipo de recuerdos. La película era 'Dime que no es verdad' y, después de que la defensa haya pedido que se incorpore como prueba, el tribunal lo ha admitido a pesar de que la Fiscalía ha denunciado que se presentaba de forma sorpresiva y con mala fe procesal.
Durante el interrogatorio a estos cuatro testigos también se han mostrado imágenes de eventos que se celebraron en 2001 y en los que participó la acusada con el objetivo de demostrar que en esa época estaba delgada y por lo tanto no correspondería con la descripción que hizo algún testigo de que tenía la cara con "mofletes" o redonda.