Urkullu ve suficiente que los presos de ETA admitan el daño causado sin arrepentirse o colaborar con la Justicia

Iñigo Urkullu en los Desayunos de Europa Press
EUROPA PRESS
Actualizado: jueves, 22 enero 2015 11:28

Defiende un final ordenado de ETA y califica de "insólita" la falta de interés del Gobierno en el desarme

MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha defendido este jueves en Madrid que ve suficiente que los presos de ETA hagan un reconocimiento del daño causado sin necesidad de que muestren arrepentimiento por su pasado o incurran en una delación de sus compañeros a la hora de la colaborar con la Justicia, por ejemplo, para esclarecer crímenes sin resolver. Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Europa Press, el presidente vasco ha defendido "un final ordenado" de la banda y ha calificado de "insólita" la falta de interés del Gobierno en el desarme de la organización terrorista.

Al ser preguntado por el último comunicado del colectivo presos de ETA del pasado día 9 en el que advertían de que no expresarán arrepentimiento por su pasado ni incurrirán en delaciones, Urkullu ha recordado que "ninguno de los presos de la 'Vía Nanclares' (disidentes de la banda) se ha expresado en términos de arrepentimiento o de delación". "Sin embargo sí se han expresado en lo que es un reconocimiento del daño causado y mirada crítica del pasado y es esa vía la que nosotros estamos planteando", ha dicho.

Tanto el arrepentimiento como la colaboración con la Justicia son dos de los requisitos que marca la ley a los presos terroristas para poder acceder a beneficios penitenciarios. Sobre este punto, Urkullu ha admitido que "los presos saben que pueden acogerse a los beneficios y renuncian" por lo que "ellos mismos son sujetos que provocan una tensión". Por ello ha defendido que los presos de la banda "puedan decidir libremente su propio estatus" sin estar sometidos a las "directrices interesadas" de ETA.

ANUNCIO DE ETA EN 2015

Según ha dicho, aún no ha recibido una respuesta de los verificadores internacionales sobre el plan de desarme que presentó su Ejecutivo el pasado diciembre. Sobre un posible anuncio de ETA en 2015, ha comentado que comienza un año electoral donde "es muy difícil hablar de posicionamientos por parte de ETA", aunque ha añadido que "tampoco es algo que llame la atención que aprovechándose de periodos preelectorales pudiese haber anuncios interesados".

En cualquier caso, ha dicho que su interés pasa por un "calendario y un desarme ordenado" y ha calificado como "un hecho insólito" la postura del Gobierno en este aspecto, es decir, "que una organización muestre su disposición a una entrega de armas y que no tenga interlocutor al otro lado de la mesa". Urkullu también ha admitido que se le hace "muy difícil entender" que tras años del anuncio del cese definitivo de la violencia "se tarde tanto en proceder al desarme".

"Se me hace muy curioso que el Gobierno español no ya tenga que refugiarse en un planteamiento de que no tiene diálogo con una banda terrorista, sino que ni siquiera quiera saber nada. Más incomprensible es que desde el Gobierno se pida la disolución y ya. Bien ¿y en qué consiste la disolución? ¿en un anuncio mañana por parte de ETA? ¿y dónde está el arsenal? ¿dónde quedan las armas? ¿qué garantías hay?", ha explicado. LA DISYUNTIVA, SEGÚN URKULLU

Durante su intervención, el presidente vasco ha expuesto que actualmente "la disyuntiva es avanzar desde el acuerdo y la concertación o mantener la incomunicación y las decisiones unilaterales", es decir, "una política de Estado para la paz y la convivencia o mantener la distancia, la tensión y la confrontación". Ha recordado que ya ha mantenido cinco reuniones con Rajoy y que no ha habido "en absoluto" ningún avance en esta materia.

Urkullu se ha referido a las 18 iniciativas puestas en marcha por su Ejecutivo y que, según ha dicho, responden al "sentir mayoritario de la sociedad vascas". Ha empezado por pedir a ETA "el desarme y desaparición sin ningún tipo de condicionamiento político".

También ha citado sus propuesta sobre la "aplicación de la política penitenciaria y resocialización de las personas presas", una iniciativa que, por el momento, no ha sido tenido en cuenta por el Gobierno de Mariano Rajoy, que defiende que no habrá cambios en las cárceles mientras la banda no se disuelva. Urkullu ha vuelto al reivindicar este jueves su petición de que les sean transferidas al País Vasco las competencia penitenciarias.

El dirigente nacionalista ha defendido "la oportunidad de cerrar definitivamente la etapa de la violencia y el terror, favorecer un final ordenado de ETA y consolidar la normalización política y la convivencia". "Vivimos un nuevo tiempo sin terrorismo. Queda mucho por hacer para cerrar el pasado, pero es evidente que el presente es y el futuro será mejor", ha vaticinado.

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