BILBAO, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, considera "peligroso" el cuestionamiento de la Monarquía parlamentaria en España y ha criticado que "grupos antisistema traten de arrumbarla". Además, afirma que la "virulencia" de algunas protestas ciudadanas "tienen poco de espontáneas y mucho de calculada desestabilización".
En un artículo publicado en su blog bajo el título "La importancia de las instituciones", Urquijo se ha referido, de esta forma, a la conmemoración del 82 aniversario de la proclamación de la República.
Tras indicar que los medios destacan que las habituales concentraciones minoritarias de otros años "se han visto en esta ocasión mucho más concurridas como consecuencia de algunos errores cometidos por algunos representantes de las principales instituciones de España y por la crisis", Urquijo ha señalado que cuestionar la Monarquía parlamentaria es "un ejercicio peligroso que sabemos cómo ha empezado pero que, puesto en marcha sin control alguno, no sabemos cómo puede acabar".
"Demasiadas personas, irresponsablemente acompañadas por algunos partidos y movimientos sociales, llevan meses cuestionando nuestra Monarquía parlamentaria", ha señalado, para añadir que "su única contribución es la 'canalización' del descontento popular a través del debilitamiento de nuestras instituciones y el cuestionamiento de la legitimidad del Partido Popular para ejercer su acción de gobierno".
A su entender, la segunda República "fue probablemente una ilusión compartida ante un Régimen caduco que la Corona contribuyó a liquidar tolerando la dictadura militar de Primo de Rivera". Sin embargo, ha estimado que el advenimiento de la República "finalizó en un fracaso colectivo como consecuencia de la miseria y el atraso que arrastraba España y el odio cainita de muchos españoles agrupados en torno a dos sistemas totalitarios: fascismo y comunismo".
En este punto, Urquijo ha recordado que la España de 2013 "no es por suerte la España de 1931" y que los españoles "hemos disfrutado con la Constitución de 1.978 del período de libertad y prosperidad más prolongado jamás conocido en la historia de España".
DESAFECCIÓN POLÍTICA "INJUSTIFICADA"
"Cierto es que atravesamos dificultades que debemos superar pero no hay desequilibrios sociales ni decisiones políticas que justifiquen la creciente desafección con nuestras instituciones, ni menos aún la virulencia de algunas protestas ciudadanas que tienen poco de espontáneas y mucho de calculada desestabilización para tratar de ganar en la calle lo que no obtuvieron en las urnas", ha argumentado.
Para Urquijo, España, con "sus errores pero sus muchos aciertos, desde la Monarquía hasta la Justicia pasando por las Cortes Generales", es una democracia que "goza de muy buena salud", y ha llamado a "no permitir que grupos antisistema traten de arrumbar nuestra manera de organizarnos sin ofrecer otra alternativa que una especie de democracia asamblearia, que tiene mucho de asamblea teledirigida y poco de democracia contrastada".
"Mejoremos pues todo lo que deba corregirse, desterremos la corrupción y tomemos las medidas necesarias para asegurar el Estado de Bienestar, pero permanezcamos vigilantes para evitar que personas guiadas por la intransigencia y el sectarismo pongan en riesgo el mayor periodo de éxito que hemos conocida en la historia reciente de España", ha concluido.