MADRID 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó esta mañana su rechazo a una reforma parcial de la Constitución en el caso concreto de la sucesión a la Corona y constató que el Partido Popular "no está por la labor" de negociar modificaciones a la Carta Magna.
A dos días del bautizo de la infanta Leonor en el Palacio de la Zarzuela, Zapatero se preguntó en un encuentro informal con la prensa en el Palacio Real por la idoneidad de reformas constitucionales sin el apoyo expreso del Partido Popular, al tiempo que reafirmó su oposición a que haya finalmente una de carácter parcial en la que, por ejemplo, sólo se pregunte a los españoles en referéndum por la eliminación de la primacía del hombre sobre la mujer a la hora de acceder al trono.
El presidente del Gobierno justificó esta posición ante las dificultades que conlleva una modificación constitucional en sí, al necesitarse el apoyo de la mayor parte de los partidos políticos y de de los ciudadanos mediante consulta popular.
En cualquier caso, antepuso la conclusión de las discusiones sobre el Estatuto de autonomía de Cataluña a la eventual modificación de la Constitución al considerar que "no es lógico" que se aborde el derecho de sucesión al trono y el resto de cambios constitucionales en pleno debate sobre el Estatuto catalán. "Primero acabemos con todo lo del Estatut y luego ya veremos", subrayó.
Zapatero expresó al inicio de la legislatura su intención de introducir cambios en el Senado, denominar a las Comunidades Autónomas, incluir la mención a la Constitución Europea y acabar con la discriminación por razón de sexo en la sucesión a la Corona. Además, el pasado mes de diciembre anunció su deseo de cambiar en la Carta Magna el término "disminuido" por "discapacitado" para aquellas personas con algún tipo de minusvalía.