PAMPLONA 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves, con los votos a favor de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin y los votos en contra de UPN, PP y Vox, la ley foral de Juventud y Justicia Intergeneracional, que busca "adaptar la actuación pública a los requerimientos de la población joven".
El proyecto de ley impulsado por el Gobierno tiene por objeto instaurar un nuevo marco normativo para las políticas públicas dirigidas a las personas de entre 14 y 30 años, con el propósito de favorecer la igualdad de oportunidades, la autonomía y el ejercicio efectivo de sus derechos.
Con el objetivo de "adaptar la actuación pública a los requerimientos de la población joven", se refuerza la participación juvenil mediante la habilitación de distintos cauces de interlocución, como el Foro de la Juventud de Navarra, las consultas, las mesas jóvenes y los presupuestos participativos. A su vez, se delimitan las competencias de la Administración foral y las entidades locales y se introducen medidas de apoyo al asociacionismo, al voluntariado y a los servicios de información y asesoramiento juvenil.
El texto incorpora la justicia intergeneracional como principio transversal de la acción pública, con la intención de que las decisiones presentes "no comprometan los derechos ni las oportunidades de las generaciones futuras". La ley aborda, entre otras, cuestiones relacionadas con empleo y emprendimiento, educación, vivienda, salud y bienestar emocional, igualdad, diversidad, discapacidad, cultura, deporte, ocio educativo, medio ambiente, medio rural y movilidad.
Ángel Ansa, de UPN, ha considerado que esta ley "es un bodrio que traen al final de la legislatura para lavarse la cara y aparentar que han hecho algo por la juventud navarra". Es, a su juicio, una norma "sectaria, sesgada, vacía de compromiso y que no busca ni el consenso ni el apoyo unánime que consiguió la vigente ley". Además, cuenta "con varias carencias técnicas y defectos jurídicos, tal y como recoge el informe del secretariado del Gobierno de Navarra, muchas de las cuales no han querido corregir". "No aporta nada nuevo, no trae ni soluciones, ni garantías, ni herramientas pioneras, ni siquiera un compromiso presupuestario mínimo", ha dicho.
En nombre del PSN, Úrsula Pardo ha señalado que esta ley es "un hito de cumplimiento de legislatura de este gobierno, plasmado en el acuerdo programático" y es "fundamental para el presente y el futuro de toda una generación". La norma, ha dicho, "recoge una idea fundamental: las personas jóvenes deben poder desarrollar su vida desde la libertad de elección, la igualdad de oportunidades y el ejercicio efectivo de sus derechos". "Ese es el horizonte que debe guiar las políticas públicas. Que ningún joven vea limitado su futuro por su situación económica, el patrimonio de sus familias, su código postal, su discapacidad o sus circunstancias personales y familiares", ha apuntado.
Irati Jiménez, de EH Bildu, ha afirmado que "esta no es la ley de EH Bildu" y que "hay cosas" que "no compartimos", pero "sí es una ley que ha tenido relación con la juventud representada por EH Bildu, y eso es importante". "Esta ley establece una base, y ahora el Gobierno tiene una responsabilidad política", ha indicado, tras añadir que "no es sólo responsabilidad de este departamento -de Juventud-, sino de todo el Gobierno, es una responsabilidad colectiva, en eso radica el éxito de esta ley". "Nosotras hemos creído en la fuerza de esta ley, y ahora los departamentos también tienen que creer", ha dicho.
Por parte de Geroa Bai, Itxaso Soto ha considerado que "dar respuesta a las demandas de salud mental, precariedad laboral y dificultades para emanciparse, que la legislación anterior no cubría de manera efectiva", es "el mayor cambio que introduce esta actualización". Según ha destacado, "es la primera ley de Juventud en el Estado español que incorpora explícitamente los conceptos de justicia intergeneracional y corresponsabilidad intergeneracional" y es "la norma más moderna en materia de juventud". Además, Navarra es la primera comunidad en "reconocer legalmente a grupos de jóvenes sin personalidad jurídica como interlocutores válidos".
Maribel García Malo, del PPN, ha señalado que esta ley supone "un terrible fracaso" y que "van a conseguir levantar un muro donde antes no lo había". "En 2011 se consiguió aprobar una ley para todos y todas las jóvenes de esta tierra, en la que todos se sentían representados, porque fue aprobada por unanimidad de todos los grupos parlamentarios", ha dicho, tras añadir que "es una mala ley". "Lo han dicho incluso quienes han tenido que analizarla desde el punto de vista técnico antes de llegar a esta Cámara", ha subrayado, tras considerar que la ley "no da respuesta a los problemas reales que hoy preocupan a los jóvenes navarros" y es "profundamente ideológica".
Desde Contigo-Zurekin, Daniel López ha defendido que "cuando se haga una ley, sea de vivienda, empleo, educación, salud, quien la vaya a vivir tiene que estar sentado en la mesa desde el principio, y no consultado cuando ya está todo decidido". "Y eso es algo que se está intentando hacer con esta ley", ha subrayado. También ha destacado el concepto de justicia intergeneracional, "una de las mayores apuestas que propone esta ley" y que tiene relación con "la obligación de los poderes públicos a pensar en cómo las decisiones que se adoptan hoy afectan también al futuro".
Emilio Jiménez, del Grupo Mixto (Vox), ha afirmado que esta ley "simplemente es ideológica", con "muchas promesas que van a ser incumplidas", y "confunde legislar sobre los problemas con resolverlos". "Aprobar una ley sobre juventud no significa mejorar la vida de los jóvenes", ha indicado, tras añadir que "hay algo aún más grave", ya que se ha incorporado una enmienda en la que "se distingue entre la violencia terrorista y la ejercida por ETA". "Casi los ponen de hermanitas de la caridad", ha criticado.