Aprobado un decreto foral que regula la enseñanza básica obligatoria en los centros de educación especial

Archivo - El consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno.
Archivo - El consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno. - EDUARDO SANZ-EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Navarra
Publicado: miércoles, 19 agosto 2026 14:59

PAMPLONA 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Navarra ha aprobado este miércoles el proyecto de decreto foral por el que se regula el currículo de las enseñanzas de la Educación Básica Obligatoria (EBO) en los centros de educación especial y en las enseñanzas de las estructuras específicas (unidades con alumnado con necesidades especiales existentes en centros educativos ordinarios).

Se trata de una propuesta curricular orientada al alumnado con necesidades educativas especiales y que tiene como objetivo la mejora de la calidad de vida del alumnado.

En la presentación del nuevo decreto foral, el consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno, ha destacado que la nueva normativa "supone un cambio relevante en la manera de entender la educación del alumnado con necesidades educativas especiales porque no se limita a adaptar el currículo ordinario, sino que plantea un marco curricular construido alrededor de las dimensiones de la definición de discapacidad intelectual, los apoyos, la autonomía, la participación, los derechos y la mejora de la calidad de vida".

La propuesta se dirige tanto al alumnado escolarizado en centros de educación especial como al que está en estructuras específicas dentro de centros ordinarios, y plantea un currículo flexible que pueda graduarse y priorizarse en función de las necesidades de cada alumno.

El Gobierno de Navarra ha destacado que "de este modo se da respuesta a una antigua y continua demanda de los centros de educación especial de la necesidad de dar soporte normativo al trabajo técnico que venían desarrollando con su alumnado".

También posibilita a las estructuras específicas amplificar el currículo que se puede ofrecer desde los centros ordinarios incorporando el trabajo de habilidades, competencias y saberes del currículo de los centros de educación especial en función de las necesidades del alumnado y de la elección por el régimen de escolarización realizado.

La ley orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, modificada por ley orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, de Educación, recoge el principio pedagógico de equidad que garantiza la igualdad de oportunidades para el pleno desarrollo de la personalidad a través de la educación siendo la inclusión educativa uno de los ejes principales para superar cualquier discriminación, actuando como elemento compensador de las distintas desigualdades.

Por su parte, la orden foral 69/2023, de 21 de agosto por la que se regula la inclusión educativa en centros docentes no universitarios de la Comunidad foral de Navarra, dispone que el alumnado con necesidades educativas especiales será escolarizado según la propuesta de modalidad de escolarización realizada y la familia y/o representantes legales del alumnado podrán optar por la medida más inclusiva de entre las propuestas en virtud de los criterios y la normativa vigente.

Por ello, el currículo para las enseñanzas de la Educación Básica Obligatoria en los centros de educación especial y de las estructuras específicas debe contemplar el ejercicio de los derechos de este alumnado y sus madres, padres o representantes legales, a la hora de posibilitar dicha opción por el régimen de escolarización promoviendo la igualdad de enseñanzas y oportunidades en el alumnado. Esto posibilita que alumnado que en otro tiempo estuviera en un centro de educación especial pueda optar por una estructura en un centro ordinario, con lo cual, además del régimen de escolarización en sí, también se han de posibilitar unas enseñanzas que además de la oferta ordinaria complementen las necesidades de este alumnado.

Según ha explicado el Gobierno foral, el nuevo marco regulador se organiza en las cinco dimensiones de la definición de discapacidad intelectual de la Asociación Americana de Discapacidad Intelectual y del Desarrollo (AAIDD): Funcionamiento Intelectual (procesos cognitivos funcionales como base para autonomía y aprendizaje), Conducta Adaptativa (habilidades conceptuales, sociales y prácticas para adaptación cotidiana), Participación, Interacciones y Roles Sociales, Salud y Contexto, promoviendo la inclusión efectiva mediante apoyos personalizados y generalización a entornos reales (aula, familia, comunidad).

Carlos Gimeno ha resaltado que el cambio más profundo es conceptual. "El currículo se plantea desde el modelo de apoyos, calidad de vida y derechos, tomando como referencia las ocho dimensiones de Schalock y Verdugo: bienestar físico y emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, autodeterminación, inclusión social y derechos", ha indicado el consejero. "¿Y qué significa esto? Significa que el objetivo educativo deja de ser únicamente que el alumno adquiera determinados contenidos. El objetivo es que aprenda aquello que le permita desenvolverse mejor en su vida", ha explicado.

La propuesta se ha construido a partir de un trabajo colaborativo entre el Centro de Recursos para la Equidad Educativa de Navarra (CREENA) y representantes de los cuatro centros de educación especial de Navarra desarrollado durante los dos últimos cursos escolares, con la participaron también de personal técnico, docentes y expertos externos. Esta nueva propuesta curricular se alinea con la normativa educativa vigente en Navarra específica para alumnado con necesidades educativas especiales y tiene en cuenta los derechos, la equidad, la autonomía, los apoyos y la calidad de vida del alumnado con discapacidad intelectual y atención al alumnado con NEAE.

Gimeno ha señalado que con este nuevo marco "el progreso deja de medirse únicamente en términos académicos podremos evidenciarlo mediante escalas baremadas para evaluar calidad de vida, habilidades adaptativas, frecuencia e intensidad de los apoyos o derechos". "Una calidad de vida", ha expresado el consejero, "que ya no aparece como algo añadido al currículo, sino que se convierte en uno de sus referentes fundamentales".

El currículo se fundamenta en disposiciones legales claves de referencia y se basa en el enfoque de derechos, contemplando como eje fundamental la elección por el régimen de escolarización. Ofrece las enseñanzas de las modalidades de escolarización ya reguladas organizativamente ofreciendo un currículo amplificado ya que, además de lo recogido en el ámbito de desarrollo conceptual y en el área de habilidades académicas funcionales, propone otros ámbitos que enriquecen las enseñanzas a desarrollar con este alumnado. El decreto propone un currículo para cada una de las enseñanzas con una estructura común con un fundamento sólido, a nivel técnico y científico, y a nivel legal, con una estructura curricular basada en los elementos curricularmente prescriptivos por la normativa educativa de desarrollo curricular.

Aunque otras comunidades autónomas tienen ya algunos programas, estructuras y regulaciones específicas al respecto, Navarra ha planteado un modelo con arquitectura propia: organiza el currículo desde las dimensiones de la definición de discapacidad intelectual, las habilidades adaptativas y el modelo de calidad de vida, vinculándolo expresamente con los derechos y la intensidad de los apoyos. Estos últimos suponen también otro cambio fundamental en la evaluación.

El Consejo Escolar de Navarra consideró pertinente, en su sesión plenaria celebrada el 25 de junio pasado, este proyecto de decreto foral y emitió dictamen favorable. Precisamente las familias van a tener un papel fundamental a la hora de aportar información, establecer objetivos y hacer seguimiento de los mismos, tanto en el hogar como en el centro educativo y en la comunidad.

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