PAMPLONA 5 May. (EUROPA PRESS) -
El sector crítico de UGT no pudo alcanzar el porcentaje necesario para promover la destitución del secretario general, Juan Antonio Cabrero. La propuesta de removerlo logró 53 apoyos, cuando debía alcanzar 58 de los 87 delegados. La destitución requería que dos tercios del comité regional avalaran la petición de cese.
El comité regional de UGT inició a 9,30 horas en su sede de Pamplona una sesión extraordinaria para abordar la destitución del secretario general del sindicato, Juan Antonio Cabrero.
La comisión ejecutiva de la organización forzó esta convocatoria el pasado 18 de abril ante la división que escenificó UGT en la celebración del congreso de su federación del Metal. La propuesta de destitución estuvo avalada entonces por 52 de los 87 miembros del comité regional. Tras los resultados, no será necesario la convocatoria de un congreso extraordinario para elegir al nuevo secretario general y nueva ejecutiva..
SECTOR CRÍTICO EN EL METAL
El desencadenante de esta crisis en el seno de UGT fue la celebración del congreso de la Federación del Metal, Construcción y Afines, en el que emergió un sector crítico avalado por Cabrero que se oponía a la gestión de la Ejecutiva saliente.
Así, el viernes 31 de marzo, en la víspera en la que se elegía al nuevo secretario general del Metal, se barajaba la posibilidad de que dos candidaturas candidaturas se enfrentaran en el congreso. Por un lado estaba Lorenzo Ríos, respaldado por la Ejecutiva saliente, y por otro lado se encontraba Javier Erice, ingeniero y trabajador de Koxka, que tenía el respaldo de Cabrero.
Finalmente, el 1 de abril sólo llegó a presentarse la candidatura de Lorenzo Ríos, que recibió el respaldo del 93% de los delegados que participaron en el congreso. Sin embargo, en protesta por el proceso precongresual que, a su juicio, fue "antiestatutario", una veintena de críticos optaron por no acreditarse en el Congreso.
Además, Juan Antonio Cabrero no acudió a la elección de Lorenzo Ríos como nuevo responsable del Metal, lo que le costó el reproche del máximo responsable de la MCA-UGT a nivel estatal, Manuel Fernández 'Lito', quien dijo públicamente en Pamplona que esa ausencia no era "de recibo".
La federación del Metal es la más poderosa del sindicato en Navarra, con más de 8.000 afiliados que representan al 40% total de UGT. Fue este grupo quien propició, en parte, la convocatoria del comité regional extraordinario.