Imagen de los trabajos para identificar si la manzana del OSCUS alberga restos arqueológicos - CRISTINA NUÑEZ BAQUEDANO-AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
PAMPLONA 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Pamplona, a través de Pamplona Ciudad Habitable/ Iruña Biziberritzen S.A., ha iniciado esta semana trabajos de prospección mediante georradar en unos 1.000 m2 de la manzana 111, el espacio que ocupaba el antiguo OSCUS de la calle Navarreríía.
La intervención se impulsa aprovechando los recientes trabajos de derribo del edificio realizados hasta cota cero, y responde al "interés municipal por conocer el potencial arqueológico del subsuelo".
Según las excavaciones anteriores en la zona el ámbito de estudio "iluminaría el núcleo prerromano de Pompelo y su evolución hasta la monumental época altoimperial, ya que podría coincidir con el área que ocupaba el foro de la ciudad romana".
También "hay posibilidades de encontrar restos de época medieval, moderna y contemporánea, porque los interiores de manzana son espacios de gran dinamismo, con presencia de pozos, silos, pozos negros, espacios artesanales, huertas y un largo etcétera que suelen generar una compleja estratigrafía, además de acumular abundante cultura material que permite aproximarse a los modos de vida".
Personal especializado de la Universidad de Cantabria (Servicio GEAE, Fundación Torres Quevedo), bajo la supervisión de dos arqueólogos de Tesela Arqueología, están utilizando un radar de penetración terrestre para obtener radargramas, o perfiles verticales del terreno que reflejen anomalías.
Las pruebas para la toma de datos se realizan tras establecer una malla que permita situar coordenadas. Luego, un software especializado procesará los datos, y para su "correcta interpretación" estos se combinarán mediante Sistemas de Información Geográfica con otras informaciones como la topografía de detalle del yacimiento o los resultados de los trabajos de fotointerpretación.
Toda esta operación "se somete a las normativas nacionales y forales sobre patrimonio arqueológico y cultura", así como la regulación específica establecida en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del Casco Antiguo de Pamplona. La manzana del OSCUS se encuentra en la 'Zona arqueológica A'.
SI HAY "ANOMALÍAS RELEVANTES", HABRÁ SONDEOS
Si los resultados del georradar detectan "anomalías relevantes", el siguiente paso será la realización de catas y sondeos arqueológicos puntuales para comprobar la naturaleza de los posibles restos.
En función de los resultados, podría plantearse posteriormente una campaña arqueológica de mayor alcance en el lugar, siempre en coordinación con la Institución Príncipe de Viana.
Mediante esta intervención "se podrá conocer, o al menos indagar, la secuencia estratigráfica, las estructuras del subsuelo, sus fases y su conservación, de cara a la planificación de los futuros trabajos que se vayan a desarrollar en el espacio".
El siguiente paso, en caso de hallazgos, sería el establecimiento de puntos de sondeo para excavar y comprobar los resultados del georradar. Para ello se elaboraría un informe que recogería el resultado de la prospección y el seguimiento arqueológico de la retirada de soleras, para fijar la ubicación de los sondeos, sus dimensiones y metodología.
Esta segunda fase sería acordada con el Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra y en función de los resultados obtenidos en esos sondeos, podría plantearse posteriormente una campaña arqueológica de mayor alcance en el lugar, orientada tanto a la investigación histórica como a la posible catalogación o musealización de los hallazgos.
La intervención en el espacio del antiguo OSCUS "ofrece la oportunidad de actuar sobre un espacio de grandes dimensiones en el corazón del Casco Antiguo, en el que aún no existen condicionantes constructivos, lo que permitiría una excavación más centrada en la investigación de la evolución diacrónica del espacio, desde sus antecedentes y evolución urbana, hasta su estado actual". Por su "especialísima ubicación", la manzana 111 "constituye un referente para conocer la historia de la ciudad".
El Ayuntamiento de Pamplona, en el marco de su estrategia de regeneración urbana y puesta en valor del Casco Antiguo, a través de la empresa pública Pamplona Ciudad Habitable - Iruña Biziberritzen (PCH-IB), ha impulsado estas intervenciones orientadas a "conocer mejor el subsuelo histórico de distintos espacios del barrio".
En esa línea, este mismo equipo fue el encargado el pasado mes de julio de estudiar con georradar el subsuelo de la plaza de Santa Ana, lo que culminó con la apertura de catas arqueológicas y la identificación de hallazgos.
Las intervenciones arqueológicas en la manzana 111 se realizan una vez terminado en febrero el derribo de las edificaciones interiores de la manzana y la demolición de las soleras del edificio, una actuación realizada siguiendo el proyecto redactado por OM ARQ SLP y los arquitectos Óscar Mongay Jiménez y María Teresa Mariezcurrena Echeverría que afectó a 2.200 m2.