La economía navarra crece un 3% en el cuarto trimestre de 2018 y cierra el año con un crecimiento del 3,2%

Publicado 29/03/2019 10:22:52CET

PAMPLONA, 29 Mar. (EUROPA PRESS) -

El PIB de la Comunidad foral ha registrado un crecimiento del 3% en el cuarto trimestre de 2018 respecto al mismo periodo del año anterior, tres décimas menos que en el tercer trimestre.

Respecto al trimestre anterior la variación es del 0,4%, dos décimas menos que la tasa estimada en el periodo precedente, según los datos del Instituto de Estadística de Navarra.

Desde la óptica de la oferta, el crecimiento interanual del PIB del cuarto trimestre deriva del dinamismo estimado en las ramas constructoras que cifran el crecimiento en el 2,9%, evolución que contrasta con la moderación estimada en la industria y los servicios con un incremento del 1,9% y 3,8% respectivamente.

Desde la óptica de la demanda, el PIB basa su crecimiento en el dinamismo de la demanda interna. Así, la demanda interna continúa liderando el crecimiento y sitúa la aportación al agregado en 2,5 puntos porcentuales.

Se modera el gasto en consumo final que cifra el crecimiento en el 2,6% debido al menor dinamismo estimado en el consumo final de los hogares, mostrando el gasto en consumo final de las administraciones públicas un perfil de estabilidad. Por su parte, la formación bruta de capital acelera el ritmo de avance al 2,3%. La demanda externa atenúa su contribución al agregado en 0,5 puntos porcentuales, debido a la desaceleración estimada en las exportaciones e importaciones.

Asimismo, el empleo registra un crecimiento del 2,6%, tres décimas menos que la tasa alcanzada en el trimestre anterior, que unido al avance del PIB hace que la variación de la productividad del factor trabajo se cifre en 0,4%, la misma tasa que el periodo precedente.

En cuanto a la renta, la remuneración por asalariado crece el 1,2%, mientras que el coste laboral unitario, se sitúa en el 0,8%, una décima menos que el deflactor implícito del PIB.

ESTIMACIONES ANUALES

Como resultado de la agregación de las estimaciones de los cuatro trimestres del año, el PIB generado por la economía navarra registra un crecimiento del 3,2%, la misma tasa que la alcanzada en 2017.

En este mismo periodo de tiempo, y según la Contabilidad Nacional Trimestral de España, la economía española sitúa su tasa de variación en el 2,6%, tras el 3% registrado el pasado año, mostrando un perfil de moderación no observado en Navarra.

Este perfil de estabilidad de la economía navarra se debe, desde la óptica de la oferta, al dinamismo reflejado en las ramas de construcción, que compensa la moderación observada en el ritmo de crecimiento de la actividad industrial y agraria, mostrando los servicios un perfil de estabilidad.

La actividad industrial se ralentiza al 2,0%, tras el 2,1% alcanzado en 2017. Las ramas primarias registran un crecimiento del 1,7%, cuatro décimas menos que el año anterior. Las ramas constructoras acentúan las señales de ligera recuperación y cifra la tasa de variación en 2,5% tras el 1,1% registrado en 2017, mostrando la cuarta tasa positiva desde 2009. Finalmente, las ramas de servicios mantienen la tasa de variación en 4,1%.

Este perfil de estabilidad deriva del menor dinamismo observado en los servicios de mercado que cifra el crecimiento en el 4,2% tras el 4,3% estimado en 2017, compensado por el avance de las actividades de no mercado, que pasa del 3,2% al 3,4%.

Desde la óptica de la demanda, la demanda interna consolida el crecimiento con una aportación de 2,6 puntos porcentuales, repitiendo el registro del año anterior, evolución que proviene de la moderación estimada en el gasto final compensada por el dinamismo observado en la formación bruta de capital. Por su parte, la demanda externa mantiene su contribución positiva al crecimiento agregado que cifra en 0,6 puntos porcentuales.

El gasto en consumo final modera el ritmo de avance al 2,9%, cuatro décimas menos que en 2017, derivado de la ralentización estimada en el gasto en consumo de los hogares. Por su parte, el gasto de las administraciones públicas muestra un perfil de estabilidad y cifra el crecimiento en 3,1%, repitiendo la tasa alcanzada el año anterior.

La formación bruta de capital fijo acentúa el ritmo de avance al 2%, debido tanto al mayor dinamismo reflejado en los bienes de equipo que pasa de -0,1% a 1,8%, como de la favorable evolución estimada en la inversión en construcción, que sitúa la tasa de variación en 2,1%, tras el 0,9% de 2017.

Por su parte, las exportaciones acentúan su ritmo de avance al pasar de 0,3% a 1,7%, al mismo tiempo que las importaciones ascienden al 0,9%, tras el -0,6% estimado en 2017, generando como resultado una aportación de la demanda externa de 0,6 puntos, la misma tasa alcanzada el año anterior.

En términos nominales el Producto Interior Bruto registró un crecimiento en 2018 del 4,1%, una décima menos que el registrado en 2017, de lo que se deriva un deflactor implícito del 0,8%, dos décimas menos que el alcanzado el año anterior.

En el conjunto del año, la remuneración por asalariado se sitúa en el 1%, repitiendo el registro del año anterior.

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