Portada de la iglesia Santa María de Viana. - DANIEL FERNANDEZ
PAMPLONA, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
El director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, Ignacio Apezteguía, el vicario general del Arzobispado, Miguel Larambebere, y la alcaldesa de Viana, Yolanda González, han visitado este jueves Santa María de Viana para comprobar el resultado de las obras de la primera fase de restauración de la portada renacentista, que ha abordado la recuperación de los elementos de protección física de la monumental portada vianesa, cuya restauración está previsto comenzar en primavera.
El Departamento de Cultura, Deporte y Turismo, el Ayuntamiento de Viana y el Arzobispado de Pamplona y Tudela firmaron en 2024 un convenio de colaboración para abordar, entre otras, las obras de restauración de Santa María de Viana. El convenio busca "preservar este importante patrimonio histórico y cultural, garantizando su conservación para futuras generaciones y fortaleciendo el atractivo turístico y cultural de la zona", explican desde el Gobierno de Navarra.
Los proyectos y la dirección técnica de las obras se realizan a cargo de personal técnico del Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura.
La iglesia parroquial de Viana está situada en la Rúa de Santa María. Por esta calle discurre el recorrido del Camino de Santiago, declarado Patrimonio de la Humanidad. La iglesia de Santa María de Viana fue declarada monumento histórico artístico en 1931, por lo que tiene la condición de Bien de Interés Cultural. Es uno de los edificios históricos más destacados del Camino de Santiago, impresionando a vecinos y visitantes con su monumental presencia.
UNA PORTADA ÚNICA
La portada de la iglesia, que se terminó en 1570, más de veinte años después de su encargo, traslada a la península las formas y proporciones del famoso Belvedere de Bramante. "Constituye una de las portadas más monumentales del Renacimiento", concebida como "un gran retablo de piedra, combinando elementos arquitectónicos y escultóricos, con una rica iconografía que mezcla temas sacros y profanos". La altura total de la portada, hasta el alero que la protege, alcanza los 17,80 metros.
La iglesia de Santa María "padece un problema generalizado de degradación y descomposición" de la piedra arenisca de sus fábricas exteriores, principalmente en los elementos más expuestos a los agentes atmosféricos. Los más de 450 años de la portada y su exposición a los elementos, pese a la protección que ejerce su gran alero, han hecho que el conjunto "muestre señales evidentes de deterioro", que obligaron en los últimos años a colocar una estructura que protegiese a feligreses y turistas de la caída de fragmentos de piedra que se desprendían fortuitamente.
Además, algunas cornisas, líneas de imposta o piezas de remate, al romperse y perder su función de protección han ocasionado manchas de escorrentías por los muros, produciendo erosiones y cuarteamientos característicos, aumentando el deterioro del conjunto. La mayor exposición a la lluvia, al hielo y a los vientos dominantes ha propiciado que algunas zonas "estén muy deterioradas", mientras que otras, más protegidas, "se encuentran en perfectas condiciones". En las zonas más afectadas se han perdido los rejuntados entre sillares por efecto de los elementos meteorológicos, encontrándose perfectamente en las zonas más resguardadas.
El proyecto de la primera fase de las obras de restauración de la portada renacentista de la iglesia de Santa María de Viana se ha ocupado de resolver los problemas de los elementos arquitectónicos y de la cubierta, con objeto de "garantizar y facilitar su conservación y mantenimiento". Ha incluido, en primer lugar, la ejecución de los trabajos de cantería y consolidación arquitectónica de la portada, que afectan a elementos arquitectónicos como cornisas, zócalos, bancos, impostas, aletones y demás elementos pétreos dañados o alterados.
Así, el primer objetivo ha sido detener los desprendimientos de piedra fruto de las deplacaciones y arenización de la piedra. Ello ha requerido tratar los elementos que han perdido material o tenían riesgo de desprendimientos, y reparar superficies, reponer o sustituir volúmenes para recuperar las condiciones arquitectónicas de la portada, tanto de los elementos de composición y articulación -impostas, cornisas, enmarques, balaustradas, etc.- como de los paños de sillares lisos, junto con los perfiles de las aristas con piedra similar, y el rejuntado de sillares con mortero de cal.
El segundo objetivo ha consistido en la reparación y consolidación del alero de madera que protege la portada, y de la cubierta de teja, la adecuación del espacio de bajo cubierta sobre la bóveda de la nave lateral, la colocación de una vidriera en la ventana alta de la nave lateral sur del templo -bajo la cubierta-, y la instalación de la nueva iluminación monumental para la portada.
OBRAS EN LA TORRE
Los trabajos en la portada no son los primeros que se están acometiendo en Viana en los últimos años. De hecho, el proyecto de restauración se centra en los elementos destacados, habiendo concluido ya la recuperación de la torre entre septiembre de 2022, y 2024. Aquella intervención se financió con cargo a los fondos Next Generation de la Unión Europea y se enmarcó en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España. Las ayudas buscan reforzar y desarrollar el patrimonio cultural como elemento tractor para el impulso y la recuperación de la economía y la cohesión territorial y social.
OBRAS EN LA PORTADA RENACENTISTA
La primera fase de las obras de restauración de la portada renacentista de la iglesia de Santa María de Viana (elementos arquitectónicos y cubierta) salió a licitación pública el 26 de febrero de 2025, presentándose un único licitador. Esta Primera fase fue adjudicada a la empresa Construcciones Leache S.L., de Aoiz, por Resolución 90/2025, de 31 de marzo, del Director General de Cultura-Institución Príncipe de Viana por un importe de 589.534,07 euros, IVA incluido. La obra finalizó en diciembre de 2025, tal y como estaba previsto, dentro del plazo establecido.
La segunda fase, que se centrará en la restauración de la escultura monumental, está prevista que se inicie en abril de este año, una vez pasado el mayor riesgo de heladas. En aplicación del Convenio de colaboración entre la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana y el Arzobispado de Pamplona y Tudela para desarrollar el Plan de General de Actuación Jacobeo 27 en inmuebles bienes de interés cultural, será financiada por el Arzobispado de Pamplona y Tudela.
Como en la primera fase, tanto el proyecto como la dirección de obras corren al cargo de los servicios técnicos de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura/Institución Príncipe de Viana, habiendo sido redactado por José Luis Franchez Apecechea, arquitecto, Berta Balduz Azcárate, técnica superior restauradora, y Nora Oroz Hernández, arquitecta técnica. El presupuesto, IVA incluido, asciende a 558.658,75 euros y el plazo previsto de ejecución de estas obras es algo mayor, estimándose en ocho meses el tiempo necesario para su realización.
Está previsto que los trabajos en la portada, tal y como se viene haciendo en otras intervenciones similares en Navarra, se compaginen con un programa de difusión y visitas públicas, que se establecerá en breve y se comunicará puntualmente.