Visita al nuevo centro de atención integral para menores víctimas de abuso sexual, denominado Barnahus. - IÑIGO ALZUGARAY / GOBIERNO DE NAVARRA
PAMPLONA 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Navarra ha aprobado, en su sesión de este miércoles, el convenio de colaboración entre el Ejecutivo foral, la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) y el Colegio de Abogados de Pamplona para la puesta en marcha del modelo Barnahus, de atención integral a niños y adolescentes víctimas de violencia sexual.
El convenio será firmado próximamente por la consejera Interior, Función Pública y Justicia del Gobierno foral, Inma Jurío, el presidente de la FNMC, Xabier Alcuaz, y la decana del Colegio de Abogados de Pamplona, Blanca Ramos. Tendrá una vigencia de cuatro años, prorrogable durante cuatro años adicionales por acuerdo expreso de las partes.
El convenio aprobado este miércoles contempla la puesta en marcha de un protocolo general de actuación ante agresiones sexuales a menores y protocolos específicos para todas las partes implicadas, entre las que se encuentran cinco departamentos del Gobierno de Navarra (Presidencia e Igualdad, Educación, Salud, Derechos Sociales, Economía Social y Empleo e Interior, Función Pública y Justicia); la FNMC, a través de sus 44 servicios sociales de base y 13 unidades de barrio en el caso de Pamplona, y el Colegio de Abogados de Pamplona, como corporación de derecho público que colabora en la mejora de la Administración de la Justicia y la organización y prestación de la defensa de oficio de las víctimas, al que recientemente se incorporó un nuevo servicio de guardia específico para el recurso Barnahus.
Dada la diversidad de intervinientes, se ha considerado que la figura del convenio es el instrumento más adecuado para formalizar la colaboración entre las distintas partes implicadas, según ha informado el Gobierno.
En concreto, el Ejecutivo foral ha explicado que colabora en la atención a estos menores a través de los servicios de atención a víctimas del Instituto Navarro para la Igualdad (Centros de Atención Integral a las Violencias Sexuales y Equipos de Atención Integral a las Víctimas Sexuales de Estella-Lizarra, Tudela, Tafalla y Comarca Norte); la red de centros educativos, considerados clave para la detección de posibles casos; el sistema sanitario, recurso también fundamental para la detección, derivación y atención sanitaria; los Equipos de Atención a la Infancia y Adolescencia (EAIAs) implantados en todas las zonas de Navarra, en coordinación con la labor de la Subdirección de Infancia, Adolescencia y Familia y la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas (ANADP); y el Servicio Social de Justicia, unidad referente y responsable de la gestión y coordinación del recurso Barnahus-Navarra. El convenio contempla la posibilidad de que colaboren otros departamentos del Gobierno de Navarra en sus respectivos ámbitos competenciales.
ATENCIÓN INTEGRAL
Barnahus-Navarra se configura como un recurso público especializado, dependiente del Servicio Social de Justicia de Gobierno foral, que ofrece una atención integral, coordinada y centrada en cada niño o adolescente víctima de violencia sexual. Su principal ventaja es que reúne en un entorno adaptado y amigable las intervenciones judiciales, médicas, psicológicas y sociales necesarias para la protección de las víctimas, su recuperación y restitución de derechos. El servicio cuenta desde el pasado mes de enero con un local de 600 metros cuadrados, ubicado en Pamplona, que centraliza recursos dirigidos a niñas y chicas adolescentes de 3 a 15 años, a niños y chicos adolescentes de 3 a 17 años y a personas con discapacidad intelectual de cualquier edad.
El modelo Barnahus, término islandés que se traduce como 'la casa de la infancia', es un recurso público especializado que tiene entre sus principios el interés superior de los niños y adolescentes a los que presta atención, la protección de su privacidad y la confidencialidad de sus casos, su participación en las decisiones que se toman en el proceso de atención, la evitación de la victimización secundaria, la actuación interdisciplinar especializada, la disponibilidad de un entorno accesible y protector y la atención con perspectiva de género, de infancia, intercultural y diversidad sexual. Además, se trata de un servicio gratuito y de carácter público, que pone el foco en la reparación del daño y restitución de derechos, así como en la prevención y sensibilización comunitaria.
En definitiva, ha expuesto el Ejecutivo, sustituye el modelo fragmentado tradicional por una respuesta unificada, especializada y adaptada a las necesidades reales de cada persona menor de edad, priorizando su bienestar emocional, su seguridad jurídica y su recuperación integral.
EQUIPO BARNAHUS FIJO Y MÓVIL Y DOS GRUPOS DE TRABAJO
El convenio autorizado hoy contempla el marco de colaboración entre el equipo fijo de Barnahus-Navarra, dependiente del Servicio Social de Justicia y compuesto por una figura coordinadora, tres profesionales de la Psicología, dos de Trabajo Social y dos personas con perfil administrativo; y el llamado equipo móvil Barnahus, formado por los servicios del Gobierno de Navarra implicados, las entidades locales titulares de servicio sociales de base (ayuntamientos y mancomunidades), y el Colegio de Abogados de Pamplona, como ente asesor jurídico a las víctimas y sus familias y al equipo técnico.
Esta estructura opera sin perjuicio de la participación de los órganos judiciales y la Fiscalía si el caso llega a judicializarse, así como de los cuerpos y fuerzas de seguridad. En este caso, la Policía Foral será la referente en la coordinación con el recurso Barnahus en relación con la detención, atención y notificación de toda violencia sexual sufrida por niños y adolescentes, debiendo coordinarse con el resto de fuerzas y cuerpos de seguridad (Policía Municipal, Policía Nacional y Guardia Civil), que podrán recoger denuncias y, en su caso, remitir a Barnahus-Navarra la correspondiente ficha de derivación mediante correo encriptado.
El recurso Barnahus-Navarra se estructura en dos grupos de trabajo: el equipo de trabajo interdepartamental, encargado de establecer las pautas del trabajo en red de todos los agentes implicados y de evaluar los protocolos con reuniones de periodicidad trimestral; y el grupo de trabajo técnico, integrado por profesionales referentes de cada situación individual, que se reunirá para abordar nuevos casos y establecer una planificación conjunta de los mismos.