PAMPLONA, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -
La asociación de consumidores de Navarra Irache ha recibido en lo que va de verano más de 5.500 consultas y reclamaciones. A las quejas habituales de bancos, telefonía o electricidad se suman los problemas relacionados con las vacaciones, fundamentalmente los retrasos o las cancelaciones de los vuelos, la pérdida, retraso o daños en los equipajes o las condiciones del hotel o apartamento reservado.
Según una encuesta de esta asociación, el 6 por ciento de los navarros presenta alguna reclamación relacionada con su periodo vacacional.
En concreto, la mayor parte de los conflictos veraniegos tienen que ver con el transporte (35%), fundamentalmente con retrasos o cancelaciones de vuelos. En caso de retrasos, ha recordado Irache en un comunicado, la compañía tiene que facilitar la manutención y la pernoctación, si es necesaria, y cuando el retraso supera las tres horas, tendrá que hacer frente a una indemnización de entre 240 y 600 euros en función de la distancia del viaje.
Además de conservar las reservas o billetes de avión para poder reclamar, es fundamental estudiar las condiciones contratadas, especialmente si la contratación se realiza a través de internet. De no hacerlo, pueden ocurrir situaciones dañinas para el consumidor.
Otras de las reclamaciones más habituales son las que tienen que ver con casos de pérdida, retrasos en la entrega o daños en el equipaje. En estas situaciones, ha detallado Irache, "lo fundamental es que el consumidor rellene en el propio aeropuerto de destino el Parte de Irregularidad de Equipaje, para poder reclamar la compensación oportuna".
Asimismo, otro número significativo de quejas tiene que ver con el alojamiento en el periodo de vacaciones, unas reclamaciones que suponen el 30 por ciento de las relacionadas con las vacaciones. La mayor parte de los casos recibidos están relacionados con las deficiencias en las condiciones o la calidad prestada en los hoteles.
Según han comunicado a Irache numerosos afectados, algunos establecimientos prometen unas condiciones que luego no pueden ofrecer ya que las instalaciones no se encuentran en un estado adecuado ni cuentan con el personal necesario.
Otros problemas que se están repitiendo este verano son los cobros desproporcionados por hablar con el móvil o conectarse a internet cuando se está de vacaciones en el extranjero.
En este sentido, la asociación de consumidores ha explicado que "si bien en la Unión Europea hay unos límites concretos, fuera de ella no existe por el momento ninguna limitación y en ocasiones los consumidores se han encontrado con facturas desmesuradas".