Laboral Kutxa prevé que la economía de Navarra aumente en 2018 un 2,8% y que el paro baje hasta el 9,6%

Presentación del estudio 'Perspectivas económicas'18' de Laboral Kutxa
LABORAL KUTXA
Actualizado 14/12/2017 16:44:17 CET

Señalan que la crisis política en Cataluña es el "factor de riesgo a la baja más relevante"

PAMPLONA, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

Laboral Kutxa prevé que la economía de Navarra cierre el año 2017 con un incremento del 3,1% del PIB, un aumento que en 2018 proyecta en el 2,8%. Por su parte, la entidad bancaria contempla que la tasa de paro a finales de este año se sitúa en el 10,3% y que descienda a lo largo de 2018 hasta el 9,6%, creándose alrededor de 6.000 puestos de trabajo. En cuanto al IPC, la entidad prevé que cierre 2017 en el 1,5% y se sitúe el año que viene en el 1,2%.

La entidad financiera ha establecido un intervalo de valores en sus previsiones de evolución de la economía navarra de entre el 3,1% y el 2,5% en función de "la incertidumbre" por el comportamiento de la economía así como por la crisis política en Cataluña.

A nivel nacional, Laboral Kutxa prevé que la economía cierre 2017 con un incremento del 3,1%, cifra que se reduciría en 2018 hasta el 2,6%. En cuanto al paro, proyecta que la tasa se sitúe a finales de año en el 17,1% y que descienda a lo largo del próximo hasta el 15,2%. El IPC cerraría 2017 con un incremento del 1,9% y se situaría en 2018 en el 1,3%.

Así consta en el estudio 'Perspectivas económicas'18' que la entidad bancaria ha presentado este jueves en una rueda de prensa en la que han participado el director territorial de Laboral Kutxa, Javier Cortajarena; el director del área de Desarrollo de Negocio, Xabier Egibar; y el director de Estudios, Joseba Madariaga.

Xabier Egibar ha destacado que "el mundo vive un momento económico dulce con una tasa de crecimiento del 3,1% para este año y para 2018" y ha resaltado que "se está produciendo una sincronía en el crecimiento de las diferentes zonas" que ha hecho que los resultados de 2017 "hayan sido mejores que las proyecciones que hacíamos hace un año".

Un "impulso global" que permitirá que el crecimiento económico continúe en 2018, si bien la entidad bancaria espera que a lo largo del próximo año los crecimientos trimestrales "vayan perdiendo fuerza" debido a que los factores que han impulsado la economía "van cediendo". Así, ha explicado que el precio del petróleo "ha recuperado posiciones", la apreciación del euro "se empezará a notar a lo mediados de 2018", y "la orientación de la política monetaria comienza a cambiar suavemente".

Por su parte, Joseba Madariaga ha indicado que la recuperación económica de España "ha sido una versión amplificada de la de la economía europea" y la tasa de crecimiento de 2017 "ha vuelto a sorprendernos a todos los analistas" que esperaban para este año "un comportamiento más atenuado". Una circunstancia que ha atribuido al "mejor comportamiento de la economía global y europea de lo que se esperaba hace un año" y a la demanda doméstica, destacando el consumo y la inversión como los componentes más dinámicos.

LA CRISIS EN CATALUÑA, EL "FACTOR DE RIESGO MÁS RELEVANTE"

Madariaga ha señalado que el "factor de riesgo a la baja más relevante" es la crisis política en Cataluña, donde las elecciones del 21 de diciembre "no cerrarán por sí mismas la brecha abierta" entre Cataluña y el Estado. No obstante, ha reconocido que los efectos de esta crisis en la economía "de momento no se han notado".

"Si a partir de las elecciones hay un enroque en las posiciones" eso hará "que los efectos de la crisis se trasladen al conjunto del Estado" ya que el peso de la economía catalana en el conjunto del país es del 20%, ha apuntado Madariaga. La entidad, sin embargo, ha confiado en que sea posible un acuerdo por lo que en sus previsiones considera que las consecuencias de esta crisis política "son transitorias".

"La ausencia de tensiones financieras debido al recurso al Fondo de Liquidez Autonómica por parte del Gobierno catalán, y al Banco Central Europeo por parte de los bancos catalanes, garantiza el tiempo necesario para una negociación sosegada acerca de las transferencias fiscales entre las administraciones catalana y española", ha remarcado.