Imagen de uno de los proyectos de agricultura de precisión. - GOBIERNO DE NAVARRA
PAMPLONA 6 May. (EUROPA PRESS) -
Navarra ha invertido más de 35 millones de euros en proyectos que ya han acometido 168 agentes -entre personas físicas y cooperativas- para introducir en sus explotaciones maquinaria con alta tecnología destinada a favorecer en Navarra la llamada agricultura de precisión, "que contribuye notablemente a mejorar la competitividad, la eficiencia y la adaptación al cambio climático en el sector primario".
Sobre el total de estas inversiones, la Dirección General de Desarrollo Rural del Gobierno de Navarra ha financiado el 40% por medio de la aportación, durante un período de dos años, de 14 millones de euros procedentes de los MRR de los fondos europeos Next Generation, destinados a proyectos que están ya ejecutados y actualmente en funcionamiento en el agro navarro, explica en un comunicado el Ejecutivo foral.
"En Navarra tenemos un campo muy vivo y para garantizar su rentabilidad y sostenibilidad no podemos pararnos: debemos ser una comunidad puntera en el uso de maquinaria que incorpore tecnología de precisión", ha destacado el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Ejecutivo foral, José Mª Aierdi, quien ha presidido este miércoles en Olite una jornada profesional en la que sus protagonistas han expuesto tres ejemplos de estos proyectos.
El titular de Agricultura ha explicado que "Navarra necesita este tipo de iniciativas y proyectos para apostar por una agricultura de precisión que nos aporte más competitividad, resiliencia y adaptación al cambio climático, en una coyuntura crítica como la que está viviendo el sector primario europeo, además de que contribuyen a seguir profundizando en la modernización y relevo generacional en la actividad agrícola en nuestras zonas rurales".
ADQUISICIÓN DE MAQUINARIA
El 90% de estas inversiones se ha destinado a la compra de maquinaria como tractores, sembradoras, abonadoras o cosechadoras que incorporan tecnología de precisión para controlar las siembras o regular las dosis de fertilizantes. A estas adquisiciones se han sumado otras inversiones complementarias en tecnología para realizar mapeos de las parcelas por medio de GPS u otros sistemas de precisión para la recogida de datos en campo o geolocalización de ganado.
Asimismo, los agentes beneficiarios de las ayudas públicas han sido en su mayoría personas físicas con actividad agraria profesional, aunque destaca de manera especial que el 45% del total han sido cooperativas agroalimentarias o de uso en común de maquinaria.
EJEMPLOS EN MIRANDA DE ARGA, PERALTA Y CIRAUQUI
Las instalaciones de la estación de viticultura y enología (EVENA) que el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente tiene en Olite han sido el escenario para exponer ante el sector el funcionamiento de alguno de estos proyectos, que están ya en marcha, en una jornada con el lema 'La tecnología que ya nos ayuda'. En esta jornada ha participado también Lidia Ortega de los Ríos, técnica de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
El primero de ellos se trata del proyecto que ha impulsado la cooperativa Valdevilloco de Miranda de Arga, que ha adquirido cuatro equipos de maquinaria y ha digitalizado la gestión de un banco de tierras en común con más de 1.300 hectáreas, donde ha ampliado la superficie de fertilización orgánica y, por medio de tecnología GIS, optimiza su uso ajustando las dosis a las necesidades de la parcela y su cultivo. El funcionamiento del proyecto ha sido explicado por el cooperativista Iosu García y el técnico de UCAN Sergio Abadías.
El segundo caso muestra un ejemplo de siembra directa y abonado por medio de tecnología que el agricultor Guillermo Asín ha aplicado a su explotación de regadío en Peralta, con la adquisición de un tractor con GPS y una sembradora. Ha expuesto el proyecto con la asistencia la técnica de UAGN Sandra Muñoz.
Finalmente, la jornada se ha cerrado con una iniciativa, desarrollada en el marco del proyecto AGRITECH que lidera INTIA, cuya implementación han descrito la agricultora Natalia Villalobos y la técnica del citado instituto público Ana Belén García. En una explotación cerealista con 300 hectáreas de superficie, situada entre Cirauqui y Mañeru, han adquirido una cosechadora que les permite obtener el mapa de cada parcela para ajustar la dosis precisa de fertilizante a cada zona de cultivo.