El Gobierno de Navarra anuncia una nueva ley de víctimas del terrorismo "en positivo" - EUROPA PRESS / Eduardo Sanz - Archivo
PAMPLONA 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha destacado el carácter participativo del II Plan de Convivencia, mientras que UPN ha criticado que se haya "esquivado" al Parlamento en el proceso y que el documento carezca de "consenso".
Durante una comparecencia parlamentaria sobre el II Plan de Convivencia (2025-2029) solicitada a petición del Gobierno de Navarra, Ollo ha explicado que la planificación aprobada cuenta con una previsión presupuestaria plurianual de 17,4 millones de euros para 5 años (2025-2029).
El documento, según ha subrayado, "continúa con la labor iniciada" con el primer Plan de convivencia (2021-2024) y "sirve para estructurar distintas actuaciones de políticas públicas de memoria, paz y convivencia". "Esto no quiere decir que ha sido una continuación con la inercia del primer plan, ni mucho menos", ha indicado, tras añadir que el objetivo es "dar un nuevo impulso político a estas políticas, continuando con muchas de las acciones, muchos de los programas del pasado plan, pero también siendo conscientes de que la realidad navarra está cambiando cada día".
El plan lo conforman tres ejes, seis ámbitos y 117 medidas. Los ejes son 'Memoria, Víctimas y Convivencia Política'; 'Convivir en diversidad'; y 'Convivencia y Derechos Humanos'. Y los ámbitos son 'la aplicación de los Derechos Humanos'; 'la convivencia entre diferentes identidades, opciones sexuales y de género, lingüísticas, laicas y religiosas, culturas y orígenes'; 'el reconocimiento y aplicación de derechos de las víctimas del franquismo, del terrorismo y de la violencia de motivación política'; 'la construcción de una memoria crítica e inclusiva'; 'la necesidad de educar y aprender para convivir'; y 'el papel de las instituciones para ser referentes de convivencia'.
En cuanto al proceso de elaboración, Ollo ha señalado que el documento, aprobado en Sesión de Gobierno el pasado 23 de diciembre, "se ha hecho participado en diferentes niveles". Además de "ser un Plan de Gobierno, que incluye aportaciones de los distintos departamentos", se "activó la participación a través de Gobierno Abierto". "Ahí recibimos varias aportaciones, a las que contestamos tal como están en la propia web de Gobierno Abierto, y también participamos en reuniones, algunas con grupos políticos que hoy están aquí presentes -principalmente con los que quisieron participar-", ha añadido.
En este sentido, ha querido "agradecer a los grupos políticos que hicieron aportaciones", aunque luego "las respuestas que se dieron -por parte del Gobierno- seguramente no habrán sido del todo satisfactorias en algunos casos". Tras agradecer las aportaciones de PSN, Geroa Bai, Contigo-Zurekin, UPN y EH Bildu, ha añadido que "hubo dos grupos políticos que no hicieron ninguna aportación" -en referencia a PP y Vox. "No sé si es que les parece excelente el plan", ha ironizado. También, según ha añadido, se "quiso conocer qué pensaban las entidades locales" y otros agentes como universidades y otras instituciones del conocimiento.
"Estamos a la altura de los retos de una sociedad cada vez más diversa y compleja, inmersa en un mundo también convulso, en el que creemos que hay que seguir defendiendo y fortaleciendo la democracia como sistema político, los derechos humanos como base de cualquier actuación, la deslegitimación de toda violencia como principio básico y la justicia y cohesión social desde el respeto a la diferencia como forma de avanzar juntos y juntas", ha apuntado.
Todo ello en un contexto estatal, europeo y mundial "cada vez más diverso y lleno de amenazas de involución como los autoritarismos, la difusión de noticias falsas, los discursos de odio o xenofobia, y corrientes negacionistas".
En nombre de UPN, Isabel Olave ha criticado que el plan no es "ni compartido ni representativo de una mayoría social, porque no tiene el respaldo de ninguna mayoría", y esa es una "debilidad grave". "Es exclusivamente el del Gobierno", ha apuntado, tras criticar que el "plan ha esquivado completamente al Parlamento" ya que el Ejecutivo "no ha querido" que las aportaciones de los grupos se sometieran a debate en la Cámara foral. Además, ha apuntado que se "recoge la condena de ETA pero sin consecuencias" para "los partidos que no condenan el terrorismo de ETA". A su juicio, "para no arriesgar la viabilidad de este Gobierno y el de España, que necesitan contar con Bildu".
Ibai Crespo, del PSN, ha considerado que "este plan es oportuno" y "da un paso adelante respecto al anterior". "No sólo define líneas de acción, sino que refuerza el modo de hacerlas efectivas, y además con una profunda participación", ha subrayado, tras añadir que "es un plan más transversal y mejor conectado, no es una suma de iniciativas dispersas, es una hoja de ruta que busca coherencia, coordinación y continuidad". "Un plan que entiende que la convivencia no pertenece a un solo departamento, pertenece a toda la acción pública y también a la sociedad civil", ha apuntado.
Desde EH Bildu, Irati Jiménez ha afirmado que aunque ha habido un proceso participativo, "no ha habido un debate serio y profundo". "Hemos vivido este proceso como, no sé si utilizar la palabra frontón, porque no ha sido como un frontón, pero sí que hemos sentido que lanzábamos aportaciones y que ustedes nos rebotaban cuáles aprobaban y cuáles no, con una breve explicación", ha apuntado. Entre otras cuestiones, ha destacado que todos los relatos "de todas las víctimas son necesarios para construir unas políticas públicas de memoria" y que "en materia de víctimas no haya asimetría que valga". Además, ha trasladado a UPN que "ya es hora de hablar de EH Bildu en otros términos".
Mikel Asiain, de Geroa Bai, ha indicado a UPN que "tuvieron la posibilidad de hacer aportaciones, como el resto de los grupos", y que "lo que buscaban realmente era, una vez más, un altavoz para su discurso". Además, ha planteado por qué "en los largos años previos en los que UPN había gobernado no se puso en marcha, no se impulsó, no se aprobó ningún plan de convivencia", y ha destacado que 2015 "fue un año de inflexión".
En nombre del PPN, Javier García ha afirmado que el plan "nace sin consenso, nace sin transparencia y nace políticamente condicionado". "Cuando un plan de convivencia es diseñado bajo el dictamen de quienes todavía no condenan el terrorismo de ETA, lo que resulta es una contradicción difícil de explicar", ha señalado, tras remarcar que "aprobar un plan de convivencia diseñado, por mucho que traten de hacer ver lo contrario, a medida de EH Bildu, es algo incongruente". Lo "más preocupante", según García, es la actitud del PSN, que "traga con todo" y "disfraza de acuerdos entre diferentes lo que es más bien dependencia política".
Carlos Guzmán, de Contigo-Zurekin, ha considerado que actualmente "existen nuevos retos y nuevos riesgos que tenemos que afrontar, para los cuales este plan de convivencia es una buena herramienta". "Entendemos que no sólo es un plan de convivencia respaldado por una mayoría política, sino que en estos momentos es el plan de convivencia que necesita nuestra comunidad y, sobre todo, nuestra sociedad", ha indicado, tras remarcar que "compartimos plenamente" el objetivo general del plan.