Ollo reivindica la labor de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos más allá de la gestión de fondos europeos

La consejera Ana Ollo, en una reunión de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos
GOBIERNO DE NAVARRA
Publicado 13/11/2018 20:17:23CET

PAMPLONA, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

La consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha reivindicado una Comunidad de Trabajo de los Pirineos que vaya más allá de la gestión de los fondos POCTEFA para poder desarrollar "de manera efectiva" las acciones prioritarias de la nueva Estrategia Pirenaica.

Lo ha hecho en el XXXVI Consejo Plenario de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos, que durante ayer y hoy se celebra en Zaragoza y que está presidido por Javier Lambán, presidente de Aragón, comunidad que ostenta la presidencia de la CTP.

Durante el Consejo Plenario, las siete regiones que forman parte de la CTP han suscrito la nueva Estrategia Pirenaica, un documento que define tres ejes estratégicos (Protección ambiental y adaptación al cambio climático, Promoción de iniciativas y atractividad del territorio y Movilidad, conectividad y accesibilidad) y un eje transversal (Gobernanza, capitalización y comunicación), en torno a los cuales se han diseñado un número de acciones que se prevén desarrollar en el periodo 2018-2024.

Durante su intervención, la consejera Ollo ha valorado el trabajo realizado por las regiones en la elaboración de la citada Estrategia, que presenta "un nuevo horizonte de actuación lleno de retos". Ollo ha subrayado el compromiso de Navarra con el desarrollo de un Plan de Acción, a la par que ha animado a las demás regiones a ir en la misma senda, "para que esta estrategia nos sirva para desarrollar esa parte de la CTP no vinculada a la gestión de fondos europeos". Nos toca, ha dicho, "priorizar acciones de la Estrategia y buscar efectividad en el desarrollo de las mismas".

"Navarra está convencida de la necesidad de la CTP. Hemos recorrido un camino sin vuelta, el camino del conocimiento y reconocimiento de las diferentes culturas pirenaicas", ha concluido la consejera.

Al finalizar, los representantes de las regiones han suscrito una Declaración de Presidentes, en la que se refleja el compromiso para impulsar los ámbitos de actuación de la Estrategia Pirenaica y han acordado una declaración política de la CTP a las propuestas de la Comisión Europea sobre el próximo Marco Financiero Plurianual y la politica de cohesión para el periodo 2021-2027. Se trata de un posicionamiento político para reclamar un marco favorable para la cooperación territorial, en general, y para la cooperación transfronteriza en particular.

INFORME DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Durante el plenario, ha sido presentado también el informe 'El cambio climático en los Pirineos: impactos, vulnerabilidades y adaptación'. El documento fue presentado y debatido ayer durante la Jornada de Riesgos Naturales y Cambio Climático y hoy se han conocido las conclusiones del mismo.

Ayer, una treintena de expertos en cambio climático y riesgos naturales presentaron diversos capítulos del informe y debatieron sobre cómo anticiparse a los riesgos naturales con los medios actuales, así como qué impacto tiene el cambio climático en los desastres naturales.

El informe es un documento elaborado durante los dos últimos años por más de 100 expertos de Aragón, Navarra, Catalunya, Euskadi, Nouvelle-Aquitaine, Occitanie y Andorra, lo que supone un amplio consenso científico para el territorio pirenaico, y ha sido coordinado por el Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC), un proyecto POCTEFA liderado por la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP).

Pese a no generar grandes cantidades de emisiones de carbono, el Pirineo es una biorregión especialmente sensible y vulnerable a los efectos del cambio climático.

El objetivo del informe es actualizar las bases del conocimiento científico en materia de impactos y vulnerabilidad del territorio de los Pirineos, consensuar los principales desafíos a los que se enfrentan y proponer recomendaciones sectoriales para la adaptación al cambio climático en un contexto de cambio global. El documento coordinado por el OPCC busca servir de apoyo para una política basada en evidencia científica.

El informe se detiene especialmente en los impactos del cambio climático en esta zona, primero en los sectores biofísicos (biodiversidad de montaña: fauna y flora; bosques; ecosistemas sensibles de alta montaña, ciclo hidrológico y recursos hídricos) y después en los socioeconómicos (agropastoralismo de montaña; energía y riesgos naturales) realizando también recomendaciones específicas para cada uno de los sectores.

RECOMENDACIONES

Como conclusión, el estudio proyecta 10 desafíos del cambio climático en los Pirineos. En primer lugar, insta a preparar a la población para afrontar los extremos climáticos. En segundo lugar, a aumentar la seguridad frente a los riesgos naturales. Otra de las conclusiones es la necesidad de acompañar a los actores del territorio frente a la escasez de agua y las sequías. También se trata de garantizar la calidad de las aguas superficiales y subterráneas. El quinto punto es el referido a mantener el atractivo turístico de los Pirineos. Además, insta a hacer frente a los cambios en la productividad y calidad de los cultivos y aprovechar las oportunidades emergentes.

El estudio también recomienda prever cambios irreversibles en el paisaje, y considerar la posible pérdida de biodiversidad y los cambios en los ecosistemas. Finalmente, el informe subraya la necesidad de adaptarse a los desequilibrios entre oferta y demanda energética en este ámbito geográfico, y de prever una mayor difusión de enfermedades, plagas y especies invasoras.

El Observatorio Pirenaico de Cambio Climático quiere ser la plataforma de referencia sobre conocimiento en adaptación al cambio climático en ecosistemas de montaña. Esta es una iniciativa transfronteriza de cooperación territorial de la Comunidad de Trabajo de Pirineos, lanzada en 2010 bajo la presidencia de Midi-Pyrénées.

Sus miembros son el Principado de Andorra y los Gobiernos de Nouvelle-Aquitaine, Aragón, Catalunya, Euskadi, Navarra y Occitanie. El proyecto ha sido cofinanciado al 65% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.