Actualizado 13/11/2006 20:17

Crónica Exteriores.- Zapatero pone a España como ejemplo de la Alianza de Civilizaciones

- Defiende la iniciativa como un proyecto que dará "resultados tangibles" y no un informe "ingenuo y bienintencionado"

ESTAMBUL/MADRID, 13 Nov. (OTR/PRESS) -

En un discurso durante la clausura oficial de los trabajo del Grupo de Alto Nivel para la Alianza de Civilizaciones en Estambul (Turquía) el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no dudó en poner a España como ejemplo de este proyecto, pues ante actos terroristas como el 11-M se "quebró la vida de nuestros hermanos, pero no la integridad y los principios de nuestro pueblo". Además, defendió la solvencia de la iniciativa auspiciada por él y por el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, como un proyecto que tiene "resultados tangibles" y no como simple informe "ingenuo y bienintencionado".

"Cuando sufrimos el más duro golpe del terrorismo, los españoles reaccionamos pacíficamente. Ni un solo acto de xenofobia, ni uno", aseveró Zapatero durante su discurso "en nombre de un país cuyos ciudadanos y ciudadanas han dado testimonio en muchas ocasiones de su voluntad de paz". Saliendo al paso de las críticas de quienes consideran el proyecto de la Alianza de Civilizaciones como un "sueño ingenuo y bienintencionado", Zapatero habló de una iniciativa cuyos "resultados son tangibles". "Hay países, gobiernos, gente de cultura, dispuestos a combatir la intolerancia, el fanatismo, con palabras, educación, tolerancia y diálogo", proclamó.

"No faltan en el mundo real ejemplos de convivencia entre las personas de diferentes culturas y religiones. Lo que faltan son palabras que den cuenta de sus historias de convivencia y entendimiento. Lo que faltan son instituciones y mecanismos que protejan y entiendan esa realidad pacífica y luminosa", aseveró. Por ello, el jefe del Ejecutivo se mostró convencido de que se pueden encontrar en el seno de las culturas "sólidas razones para el entendimiento con las otras religiones y culturas, con las otras civilizaciones".

En opinión de Zapatero, "los grandes enemigos son enemigos comunes de toda la Humanidad: la enfermedad, el hambre, la incultura, la violencia, la opresión". "Los que estén dispuestos a compartir los valores de otras culturas y religiones con la violencia, antes o después emplearán la violencia contra las personas de su misma cultura y religión. Frente a los que quieren sacrificar la paz para defender nuestros valores debemos alzar nuestra voz para decirles que la paz es el último de nuestros valores que estaríamos dispuestos a sacrificar", apostilló.

UNA CULTURA DE PAZ

Asimismo, consideró que el documento con recomendaciones prácticas formuladas por el GAN que se centran en las áreas de educación, juventud, migración y medios de comunicación que están "por encima" de dirigentes políticos o de grupos políticos "siempre sometidos a las circunstancias de la temporalidad". Sin embargo, dejó claro que el texto ha nacido en un momento histórico muy concreto, el arranque del siglo XXI, "donde uno de los mayores riesgos es el choque de civilizaciones".

"El texto parte del reconocimiento de la influencia e importancia del hecho religioso y hace un llamamiento a la tolerancia religiosa (...) a la libertad de creer y de no creer", dijo, agregando que "se parte del hecho de que los diferentes credos son uno de los móviles que pueden generar confrontación". En opinión de Zapatero, la iniciativa "reducirá los espacios de los fanáticos, de quienes recurren demasiado fácilmente a la violencia". Con ella "ganaremos una creciente conciencia mundial en contra del fanatismo y por la solución pacífica de los conflictos", agregó.

Las recomendaciones prácticas contenidas en el informe del GAN entrañan "una cultura de paz, de entendimiento del otro, de la diversidad" y "van a ser cada vez más solitarias las tesis del choque de civilizaciones, de la fuerza, de la derrota", insistió. "La Alianza de Civilizaciones es, sobre todo, la alianza de los hombres y mujeres comunes y corrientes, los hombres y mujeres que cada día conviven y cooperan pacíficamente y que de esa manera hacen avanzar el mundo. Y nosotros, sus representantes, debemos ser los primeros en poner los medios para la paz, la más noble aspiración de los seres humanos", finalizó.

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