Actualizado 27/10/2006 21:44

Crónica Ginecólogo.-Pacientes del ginecólogo acusado de abusos defienden su profesionalidad y piden que vuelva a ejercer

- La defensa del facultativo atribuye las denuncias a posibles "malentendidos" de las afectadas

BARCELONA, 27 Oct. (OTR/PRESS) -

Más de 30 pacientes de Sami Y.A, el ginecólogo de Barcelona acusado de abusar sexualmente de pacientes en el Centro de Atención Primaria (CAP) de la ciudad condal, donde pasaba consulta , defendieron hoy la "rectitud profesional" del facultativo y su "excelente trato" y reclamaron que pueda volver a volver a pasar consulta privada mientras dure el procedimiento, "porque le necesitamos". La defensa del facultativo organizó una rueda de prensa con algunas de las pacientes de Sami Y.A que apoyan su inocencia y alega que las denuncias son tan solo "malentendidos" de las afectadas. Sobre el ginecólogo pesan un total de 21 denuncias.

En la cita con los medios se dio a conocer un comunicado firmado ya por 31 de estas mujeres, en el que defienden la "excelente competencia profesional" del facultativo y también "su calidad humana, amabilidad, atención, excelente trato e incluso abnegado cumplimiento de sus responsabilidades para con las pacientes, más allá de los fríos protocolos médicos".

"Reiteramos nuestra plena confianza en su rectitud profesional", señalan las pacientes, "y rechazamos rotundamente el linchamiento que ha sufrido por parte de la opinión pública a través de unas informaciones de todo punto tendenciosas y extremadamente dolorosas para quienes somos deudoras de gratitud para con él". Otras 60 mujeres han enviado correos electrónicos para apoyar al médico, que no puede ejercer ni en la sanidad pública ni en la privada.

"MALENTENDIDOS"

Por su parte, Jorge de Tienda, abogado defensor del ginecólogo, atribuyó las denuncias contra el médico a posibles "malentendidos" propiciados "por una manera de ejercer la actividad profesional muy llana y muy cercana". "Es un comportamiento cercano y afectivo" pero, según el letrado, "en ningún caso se puede interpretar que el médico haya ido más allá".

De Tienda aseguró que el imputado es un "profesional que hace su trabajo correctamente", aunque reconoció que "quizá sus protocolos de actuación no son los habituales". "No es habitual que un médico de la sanidad pública esté dispuesto a recibir a una paciente a las doce de la noche y no es habitual que a una mujer que tenga problemas serios de confianza en sí misma, cuando se hace la visita, se le ponga música clásica", explicó el letrado.

"En cualquier caso no se puede criminalizar a una persona que después de 30 años de profesión lo único que dicen los pacientes que lo conocen y su entorno de compañeros es que es un excelente profesional", añadió. Según el letrado, es "comprensible" que determinadas mujeres no acepten una manera "más cercana" de tratar a las pacientes, pero "qué problema hay en decirle 'cariño' a una mujer de 60 años o tranquilizarla acariciándole el brazo o la rodilla en presencia del marido o la enfermera".

Sobre el ginecólogo presan un total de 21 denuncias pacientes que aseguran haber sido víctimas de prácticas y tocamientos que se extralimitaban respecto a las habituales en una revisión normal. Aparatado del servicio por el Instituto Catalán de la Salud, el juez decididó dejarle en libertad con cargos tras prestar declaración el pasado 5 de octubre.

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