- Los nueve detenidos planeaban torturar al militar y hacerle suplicar por su vida en diferentes vídeos colgados en Internet
LONDRES/MADRID, 31 Ene. (OTR/PRESS) -
Scotland Yard detuvo hoy en Birmingham, a 170 kilómetros de Londres, a nueve personas que estaban ultimando un plan para secuestrar a un soldado musulmán en lo que el diario 'The Times' calificó de "un punto de inflexión escalofriante para el terrorismo islámico en Gran Bretaña". Al parecer, el grupo desarticulado pretendía secuestrar al militar y seguir el 'modus operandi' de los grupos insurgentes en Irak: torturar a la víctima y hacerle suplicar por su vida para después decapitarle frente a una cámara de vídeo. La grabación sería difundida posteriormente por Internet.
Los ocho primeros arrestos se produjeron antes del alba, en doce puntos distintos de la población de Birmingham, una localidad 170 kilómetros al Noroeste de Londres, incluyendo varios locales comerciales. Un noveno sospechoso fue arrestado por la tarde por su presunta relación con el grupo desarticulado por la mañana en una autopista de los alrededores de Birmingham. Aunque no trascendieron muchos detalles de los arrestados, fuentes de Scotland Yard informaron a 'The Times' de que los planes estaban en su última etapa.
Al parecer, la conspiración giraba en torno a un soldado de origen musulman que no fue identificado por las fuerzas de seguridad británicas y que en estos momentos se halla bajo vigilancia policial. La intención de los detenidos era secuestrarle y torturarle hasta hacerle suplicar por su vida ante una cámara de vídeo, para después ejecutarle decapitándole con un cuchillo, tal y como hacen los insurgentes en Irak y tal y como fue ejecutado Ken Bigley, asesinado en Irak en octubre de 2004. La decapitación sería posteriormente colgada en un sitio web de islamistas radicales.
El ayudante del jefe de Policía de la región de West Midlands, David Shaw, explicó que las investigaciones llevaban en marcha seis meses y que la profundización en las mismas llevará "días, posiblemente semanas". Según aseguró, "estamos en la falda de la montaña de lo que es una gran investigación", al tiempo que explicó que se repartirán cerca de 5.000 folletos en Birmingham para obtener toda la ayuda posible de la comunidad, que al parecer fue determinante para el buen resultado de la operación.
COLABORACIÓN DE LA COMUNIDAD
Fuentes de la Unidad contra el Terrorismo de West Midlands explicaron que continuarán pidiendo la colaboración de los ciudadanos con un mensaje de "permaneced vigilantes, la seguridad pública es nuestra prioridad". Mientras, los líderes de la comunidad musulmana en Reino Unido criticaron que operaciones de este tipo, con tanto clamor social, crean más ansiedad entre los musulmanes que residen en el país. Shabir Hussain, iman en una mezquita fichada por la Policía aseguró que se introduce incluso desconfianza en las propias familias.
"La gente no cree a sus hijos. Se están creando dificultades en el seno de las familias. Te sientes obligado a interrogar a tu hijo o tu hija: ¿dónde vas esta noche? ¿que estás viendo en televisión? ¿que estás haciendo en Internet? después de este tipo de acontecimientos, el 100% de las familias están preocupadas", aseveró el iman, que explicó que el padre de uno de los detenidos quedó en estado de shock al conocer el arresto de su hijo por los motivos que se airearon en los medios.