Actualizado 20/10/2006 21:13

Crónica Tabaco.-Sanidad recurre el decreto de la Junta de Castilla y León sobre la Ley de Prevención del Tabaquismo

- La norma autonómica incumple varios apartados de la estatal en aspectos como la compartimentación de las zonas de fumadores

MADRID, 20 Oct. (OTR/PRESS) -

En junio fue la normativa valenciana y ahora es el turno de Castilla y León. El Ministerio de Sanidad y Consumo ha presentado un recurso contra el decreto sobre la Ley de Prevención del Tabaquismo aprobado por la Junta de Castilla y León. Este recurso se plantea tras haber expirado el plazo legal de un mes, desde que el Ministerio envió el requerimiento previo a la Junta, para que ésta procediera a la modificación de los artículos del decreto autonómico que incumplen la normativa estatal.

Uno de los incumplimientos del decreto de Castilla y León se refiere a la compartimentación de los espacios reservados para fumadores, en los locales de más de 100 metros cuadrados. La Ley dice que en estos locales se podrán habilitar espacios para fumadores, físicamente separados y completamente compartimentados, para evitar que el humo del tabaco pase a la zona de no fumadores. El decreto de la Junta, sin embargo, no respeta este aspecto, puesto que permite que no se haga esta compartimentación.

Para Sanidad, la norma castellano-leonesa supone una merma en la protección de la salud de los ciudadanos de esa Comunidad Autónoma, que no verán garantizado su derecho a no respirar aire contaminado por el humo. Además, la norma autonómica contraviene también la norma estatal en otros aspectos como fumar en los centros de trabajo en cafeterías habitadas para ello, no respeta la ley en cuanto a forma de medir las dimensiones de los locales o la autorización del consumo de tabaco en celebraciones privadas en locales de restauración.

LEY APROBADA POR CONSENSO

El decreto de la Junta de Castilla y León contó con el apoyo unánime de todos los grupos políticos en el Parlamento en diciembre de 2005. La ley española introduce en la regulación de las restricciones al consumo de tabaco en los lugares de ocio y restauración una flexibilidad y gradualidad suficientes que, en modo alguno, pueden excederse por las normas autonómicas. Por ello, el Ministerio lamenta que algunas Comunidades, como Valencia y Castilla y León, cuyos decretos ya están recurridos, y otras como La Rioja, a la que se le ha enviado requerimiento para que modifique su decreto, estén contraviniendo el acuerdo unánime que adoptó el Parlamento.

Los principales objetivos de la Ley de Prevención del Tabaquismo son evitar el inicio en el hábito (particularmente entre los más jóvenes), garantizar el derecho de los no fumadores a respirar aire no contaminado por el humo del tabaco y hacer más fácil el abandono de este hábito a las personas que lo deseen. De esta forma, la normativa española se sitúa en el marco de las políticas desarrolladas desde la Organización Mundial de la Salud y de la Comisión Europea para evitar los daños que el tabaco provoca sobre la salud.

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