- España dice que la música de la iniciativa franco-alemana "suena bien", aunque va a proponer cambios a "la letra"
LONDRES/MADRID, 26 Oct. (OTR/PRESS) -
El G-6, los países que componen el eje central de la Unión Europea, estudia diferentes medidas para luchar contra la inmigración, el crimen organizado y el terrorismo. En la reunión que mantuvieron hoy los ministros del Interior de los seis países en Stratford Upon Avon (Reino Unido), Francia y Alemania presentaron a Italia, Reino Unido, España y Polonia toda una serie de propuestas en estas materias. El titular del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideró que "la música de la propuesta suena bien", aunque también señaló que "a la letra le vamos a proponer algunos cambios".
En un comunicado final tras la reunión, los ministros mostraron su satisfacción por el documento de trabajo presentado por Francia y Alemania. Sin embargo, el ministro francés del Interior, Nicolas Sarkozy, quiso precisar que estos seis países no quieren "hablar en nombre de los otros (miembros de la Unión Europea)". "Queremos solidaridad entre nosotros, principios comunes de acción con miras al futuro y no al pasado", afirmó. De hecho, los otros cinco ministros recordaron el principio de solidaridad europea.
Según el ministro español, las propuestas franco-alemanas vienen a enfatizar la postura española, especialmente en materia de inmigración donde se solicita, "que FRONTEX sea más activo, que Europa hable con una sola voz a la hora de hablar de repatriaciones y de que se plantee no solo la represión de los ilegales". Además, el ministro explicó que se proponer trabajar sobre Africa para "conocer los problemas que Africa tiene". Rubalcaba resumió el documento en "que haya una política de asilo común, reglas y acciones comunes y que a la hora de abordar el tema de la inmigración legal tengamos también normas comunes es muy razonable".
Así, en materia de inmigración, se acordó la formación de una unidad de análisis sobre las actividades de las redes de inmigración y tráfico de personas en las rutas procedentes de Africa intercambiando de forma sistemática información entre Libia y los países de la UE. Se propone asimismo que en Europol haya un grupo de trabajo que recoja y analice toda la información respecto a las redes criminales relacionadas con la inmigración ilegal y el tráfico de seres humanos, que esté formado por una asociación de países europeos y africanos con el propósito de desmantelar estos grupos organizados.
Los ministros destacaron asimismo durante el encuentro la importancia de que se utilice las nuevas tecnologías para reforzar la vigilancia y los controles fronterizas, incluyendo el intercambio de información sobre pasajeros. Además, destacaron la necesidad de trabajar más decididamente para luchar contra las rutas clandestinas utilizadas por los inmigrante ilegales para ir de Africa a la UE y contra las rutas utilizadas por aquellos que entran a la Unión por las rutas del este europeo.
CRIMEN Y TERRORISMO
En referencia con la lucha contra el crimen organizado, el G-6 resaltó que "el tráfico de drogas, personas, armas y otros bienes ilícitos por parte de grupos organizados supone una importante amenaza y contribuye a la criminalidad", por lo que indicaron que en noviembre se iniciará en Polonia un seminario para luchar contra este tráfico y pidieron que se comparta información con los países balcánicos. Además, abogan por operaciones conjuntas para luchar contra el tráfico de drogas en la costa africana y contra el crimen organizado en el este y sureste de Europa.
Sobre el terrorismo, los ministros consideran que se necesita una respuesta de los países tanto a nivel individual como a nivel colectivo. En este sentido, destacaron que comparten "la obligación común de combatir el terrorismo y de condenarlo". Por ello, señalaron que se necesita trabajar para evitar futuros ataques e identificar amenazas que están teniendo lugar para recomendar respuestas apropiadas.
En el documento conjunto presentado por los ministros tras la reunión, muestran asimismo su apoyo al proyecto alemán de vigilancia de internet, para convertirlo en un lugar en el que sea cada vez más difícil que puedan operar los terroristas. El documento incluye también la necesidad de que se investigue y que se comparta información sobre explosivos líquidos. Además, dedican un apartado a promover la integración de los grupos musulmanes pidiendo que haya medidas apropiadas, tales como campañas en los medios de comunicación para animar a los jóvenes musulmanes a que apoyen los valores democráticos ante el extremismo y la justificación del terrorismo.