MADRID 29 Mar. (OTR/PRESS) -
No lo ha tenido fácil José Blanco en su primera gestión de conseguir votos suficientes para que Bono, como presidente del Congreso, y Zapatero, como presidente del Gobierno, sean elegidos en la primera votación. Se ha comprobado desde el primer momento, que todo tiene su precio, y que a menudo los precios pueden ser insoportables e inaceptables. Mientras los dirigentes de CiU callan, en el PNV, Erkoreka llega a resultar amenazante: Si no hay un mínimo compromiso para solucionar el contencioso vasco, no habrá acuerdo. Si no hay acuerdo en la investidura, el PNV adoptará una estrategia basada en cierto nivel de confrontación con el Gobierno y el Estado, dentro de los márgenes de lealtad entre instituciones.
Si no hay un mínimo de compromiso para el diálogo no apoyaremos la investidura, dicen tres versiones periodísticas que reflejan idéntica actitud. De manera que, ante exigencias de tal naturaleza, no debiera sorprender que el PSOE reserve para la segunda votación a sus candidatos y la formación de las Mesas parlamentarias, lugares en los que se discute y determina la regulación de los debates y sus tiempos. Ocho miembros, más el presidente, elegidos el primer día de la legislatura, el martes que viene.
Dada la actual configuración, PSOE y PP podrían copar todos los cargos, pero los socialistas prefieren integrar a los nacionalistas. El PP prefiere reservarse todas sus posibilidades de presencia, por la razón que ayer explicaba Zaplana en su último acto de portavoz del PP: Vamos a usar todos los medios para hacer oposición, aunque José Blanco confía en que el PP rectifique su actitud: Esperamos que el PP reconsidere su actitud, así sabremos si el PP empieza la legislatura con voluntad de acuerdo o vienen a poner dificultades al entendimiento, ha dicho Blanco. Cabe recordar que el PP se mantuvo en una ruidosa soledad en la legislatura anterior, sin el apoyo de ningún otro grupo, y cabe temer que en la nueva legislatura se repita la situación.
Hay muy severas críticas, en medios del PP, sobre la actitud de mutismo que mantiene Rajoy, y que se concluya este lunes, cuando se reúna con los casi 500 diputados y senadores del grupo, al que informará de los miembros que propone para las mesas de Congreso y Senado, y posiblemente dé algunas pistas más sobre la estrategia del partido para los años siguientes. El PP es probable que no salga de una cierta situación indecisa hasta el congreso de junio.
En cuanto al gobierno de Zapatero, se asegura que se propone constituir un equipo con el objetivo de renovarlo en 2020. La presidencia española de la UE dividirá dos etapas del Ejecutivo. Algún diario se atreve a anticipar quienes seguirán, quiénes podrán cambiar de cartera y qué nuevos nombres aparecen en las quinielas: Seguirían De la Vega, Solbes, Moratinos, Rubalcaba, Bermejo, Molina y Soria, cambiaría de cartera Chacón, peligra la continuidad de Clos, Magdalena Alvarez, Espinosa, Salgado, Narbona, Cabrera y Caldera, y proporciona nombres de ministrables como los de José Enrique Serrano, Soledad López y Miguel Sebastián. Una quiniela...
José Cavero