Actualizado 03/08/2007 02:00

José Cavero.- Los socialistas navarros se revuelven

MADRID 3 Ago. (OTR/PRESS) -

Se creía que todo estaba ya resuelto, y que nuevamente Miguel Sanz volvería a presidir Navarra, con el apoyo tácito pero comprometido de los socialistas. Sin embargo, y no sin sorpresa, han vuelto a resucitar otras posibilidades, y concretamente, la de que los socialistas navarros constituyan un gobierno de izquierdas, con Nafarroa Bai e Izquierda Unida.

Desde luego, la probabilidad habrá disgustado al Gobierno central, que ya pensaba que la crisis Navarra se resolvería con la repetición del anterior presidente, y que quería evitar a toda costa que "el caso navarro" pudiera tener repercusión electoral en las generales del año que viene. Y sin embargo, la Comisión Ejecutiva Regional del PSN daba ayer el visto bueno por unanimidad a la "posible formación de un gobierno de cambio, convivencia y progreso" con Nafarroa Bai e Izquierda Unida. Eso sí, un acuerdo deberá contar con la autorización de la Ejecutiva Federal del PSOE.

¿Cómo se ha llegado a esta situación en el partido que dirige Fernando Puras? El personaje Miguel Sanz y sus condiciones para volver a gobernar están, con toda probabilidad, entre las razones. Sainz y os suyos se esmeraron durante la campaña electoral en demonizar a los socialistas y a las restantes fuerzas políticas como poco menos que decididas a vender Navarra a Euskadi. Los socialistas pretendieron que, al menos, "abjuraran" y se desdijeran de aquellas acusaciones para poder contar con alguna clase de apoyo que permitieran el gobierno en minoría de Sanz. Este, en cambio, reclamó a los socialistas navarros todo un decálogo de condiciones para facilitar el gobierno conservador.

Y en este clima, volvieron a producirse conversaciones entre las fuerzas de la izquierda, no resignadas a ver de nuevo a Sanz en el puesto de mando tras una victoria exigua y una campaña que entienden infamante e inaceptable. Y de este modo, PSN, Na-Bai e IU han ido subsanando diferencias sobre la estructura del próximo Ejecutivo a través de contactos telefónicos. Aún quedan por resolver cuestiones "de matiz", y nada hay cerrado ni firmado. Los socialistas navarros entienden que estos probables pactos "se ajustan" a su programa electoral y "responden correctamente a las expectativas de cambio demandadas por la ciudadanía".

Y es evidente que se ha hablado ya con detalle, por ejemplo, de la composición del posible gobierno, que tendría dos consejerías para el PSN, además de la presidencia, tres para Na-Bai y una para IU, más otras seis por independientes.

La cuestión está, más que nunca, en el aire, porque una vez conocidas estas intenciones, la Ejecutiva federal socialista ha recordado, o acaso advertido, que "no han variado las circunstancias que posibiliten un entendimiento con Na-Bai", lo que significaría que la dirección del PSOE no avala el acuerdo del PSN. Y entre tanto, corre el calendario: Hay una fecha fijada por la presidencia del parlamento foral, el 18 de agosto, para que sea elegido el presidente de la comunidad foral, o bien se recurrirá nuevamente a las urnas.

José Cavero.

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