Actualizado 16/05/2007 02:00

Pedro Calvo Hernando.- ¿Nos ponemos a ilegalizar?

MADRID 16 May. (OTR/PRESS) -

O sea, que vamos a ver. Si de pronto a la ilegalizada Batasuna se le ocurre pedir el voto para el PP, ¿habría que ilegalizar al PP? O si la petición fuese a favor del PSOE, de los ecologistas, del PNV o de Coalición Canaria, ¿habría que ilegalizar al PSOE, a los ecologistas, al PNV o a Coalición Canaria? Pues maravilloso, al final resultaría que no tendríamos a quién votar el día 27 de este mes. ¿Y si a alguien se le ocurriera exigir la ilegalización del PP por haber declarado, sostenido y bendecido la guerra de Irak y seguir haciéndolo? Pues fantástico para el PSOE o IU, aunque no fuesen ellos los que exigieran tal ilegalización, exponiendo contundentes razones no ya de complicidad con Bush, sino de coautoría, antes, durante y después de la foto de las Azores. ¿Que alguien alegaba que eso son cosas del pasado? Pues entonces a otros álguienes seguramente se les ocurriría decir que no, que es cosa del riguroso presente, con esa media de cien muertos diarios y esos casi setecientos mil muertos desde que comenzó aquello con los bombardeos del castigado país.

¿Pero a quién se le ocurriría semejante disparate o semejante comparación? Pues a cualquiera no cegado por el partidismo o por los intereses políticos inmediatos. Los exigidores de la tal ilegalización del PP dirían seguramente que lo de Irak supuso y supone una guerra ilegal, contra la legalidad internacional y la ONU, una guerra genocida, que además ha producido el paradójico efecto de implantar el terrorismo a gran escala en un país, Irak, que antes padecía, sí, una siniestra dictadura pero que dentro de sus fronteras ni había Al Qaeda o cosas semejantes, ni había terrorismo, ni había esa orgía de sangre y de muerte que se instaló a raíz y como consecuencia directa de la intervención de Bush y compañía. Así vemos cómo esa exigencia de ilegalizar a ANV por haber pedido Batasuna el voto para ella es un colosal despropósito que, entre otras graves cosas, podría llevar a la lógica infernal que queda descrita en las anteriores líneas. Lo más sensato es dejar que todos los colectivos ideológicos tengan sus cauces de expresión política y electoral, como mandan los cánones democráticos de verdad.

Pedro Calvo Hernando.

Contenido patrocinado

Foto del autor

Antonio Casado

Anatomía de un anviersario

Foto del autor

Rafael Torres

El horror de las reformas

Foto del autor

Fernando Jáuregui

Sánchez es un fuera de serie, de verdad

Foto del autor

Fermín Bocos

Resucitar el Frankenstein