Actualizado 07/12/2006 20:55 CET

Crónica Batasuna(2).-El Gobierno dice que el Supremo "abre el camino" al no considerar delito las reuniones con Batasuna

- Rajoy dice que lo importante "no es una resolución de un tribunal en un determinado momento" sino no pagar "un precio político" a ETA

MADRID/LAS PALMAS, 7 Dic. (OTR/PRESS) -

El Supremo "abre el camino". Esto es todo lo que quiso decir la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tras conocer que el Tribunal Supremo ha dado vía libre a las reuniones con Batasuna al no admitir la querella presentada por Manos Limpias contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el secretario de Organización del PSOE, José Blanco; el secretario general del PSE, Patxi López, y el coordinador del PSE, Rodolfo Ares, por la reunión que mantuvieron estos dos últimos con representantes de Batasuna el pasado mes de julio. Y mientras tanto, el líder del PP, Mariano Rajoy quiso restarle importancia a la decisión del Supremo y afirmó que en el contexto actual "lo importante no es una resolución que haga un Tribunal en un determinado momento, sino que el Gobierno no haga una negociación política ni pague un precio político con una organización terrorista".

Durante su habitual comparecencia ante los medios tras la reunión del Consejo de Ministros -adelantado esta semana al jueves por el puente de la Inmaculada- la vicepresidenta insistió en que el Gobierno recibe la resolución del Supremo con "respeto absoluto", tal y como hace con todas las decisiones judiciales "tanto las que puedan parecer más favorables como las menos favorables".

Aunque insistió en varias ocasiones en que "no hay nada que decir" ante la decisión del Supremo, De la Vega sí reconoció que con esta sentencia el Alto Tribunal "ha abierto el camino". En este sentido, y preguntada por la repercusión que puede tener ese auto del Tribunal Supremo en la querella presentada por el PP contra López y Ares por reunirse con dirigentes de Batasuna, la ministra de la Presidencia eludió pronunciarse sobre estas posibles consecuencias, puesto que éstas, destacó, "las van a fijar los propios tribunales".

En todo caso, De la Vega señaló que ella no es partidaria de una "judicialización de la vida política", aunque señaló que "cada partido es responsable de adoptar las decisiones que considere oportunas".

Pero pese a "abrir camino", tal y como dice el Gobierno, la resolución del Supremo no ha alterado para nada el discurso del PP. "La negociación política con el terrorismo es un suicidio y además es algo absolutamente ineficaz", afirmó Rajoy desde Las Palmas de Gran Canaria. El líder de la oposición subrayó que "lo importante no es una resolución que haga un Tribunal en un determinado momento, sino que el Gobierno no haga una negociación política ni pague un precio político con una organización terrorista".

"CORTINA DE HUMO"

Rajoy destacó que no se pueden tender "cortinas de humo" e insistió en que no es "moral" hablar con ETA de asuntos como Navarra, de cambiar el Estatuto de Autonomía "o hacer algo parecido" al Plan Ibarretxe, ni de territorialidad y política y que "no se puede pagar un precio político con una banda terrorista porque entonces el terrorismo se convertiría en un instrumento para hacer política, y eso es algo que de ninguna manera se puede aceptar".

A la decisión del Supremo también se refirió uno de los implicados directamente, el portavoz del PSE, Rodolfo Ares, que señaló que esta resolución confirma "con toda claridad" que su encuentro con Batasuna no es delito y exigió al PP "que se disculpe" por denunciar a los dirigentes del PSE y que rectifique su estrategia "de acoso y derribo" contra los socialistas. Además, se puso a disposición del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) para explicarle que no cometieron ningún delito, sino que exigieron a la izquierda abertzale que se legalizara "para poder hacer política".

En esta misma línea, el Gobierno vasco afirmó tras conocer la decisión, que la sentencia del Supremo es una "prueba más" del "sinsentido" de las decisiones del TSJPV, al inculpar penalmente al lehendakari, Juan José Ibarretxe, por el encuentro que mantuvo con representantes de la formación abertzale.