Actualizado 16/05/2007 20:59 CET

Crónica Inmigración.- Bruselas propone hasta penas de cárcel para los empresarios que contraten inmigrantes irregulares

- La directiva aboga por inspeccionar más de 2 millones de empresas cada año, un 10 por ciento frente al 2,8 actual

BRUSELAS, 16 May. (OTR/PRESS) -

La Comisión Europea propuso hoy una directiva que contempla fuertes sanciones económicas, e incluso penas de prisión, para los empresarios que contraten a inmigrantes en situación administrativa irregular. Queda de manos de cada país decidir las cifras de las sanciones, aunque el organismo sí pretende que la iniciativa sirva para perseguir la explotación del extranjero en todo el continente, realizando inspecciones de trabajo en más de 2 millones de empresas al año, lo que supondría pasar del 2,8% al 10% en revisiones respecto al total.

"El empleo ilegal no es sólo ilegal, es también perjudicial". Así se refirió el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Justicia, Libertad y Seguridad, Franco Frattini, a las contrataciones de extranjeros en situación irregular en el continente. Para evitar las desventajas tanto para la economía europea como para las situación de los propios empleados, el organismo comunitario sugirió hoy una directiva que propone sancionar con mano dura a los empresarios que contraten a alguno de los entre 4,5 y 8 millones de inmigrantes ilegales que residen en Europa y que terminan en sectores como el de la construcción, la agricultura, el trabajo doméstico o los servicios hospitalarios, principalmente.

Ahora queda a decisión de cada país aplicar la directiva y decidir la cantidad de la sanción, aunque la Comisión Europea sugiere algunas premisas a tener en cuenta. Las multas económicas incluirían los gastos de repatriación de los empleados, el pago de los salarios, impuestos y cotizaciones a la seguridad social pendientes, y medidas administrativas como la suspensión de subvenciones comunitarias o la imposibilidad de participar en licitaciones públicas durante al menos 5 años.

Las penas de cárcel se reservarían para los casos más graves. Incurrir en tres infracciones en dos años, la contratación de al menos cuatro ilegales, condiciones de trabajo especialmente abusivas, o situaciones en las que el empleado es víctima del tráfico de seres humanos, pueden implicar que los responsables de las empresas o personas particulares terminen en prisión.

MÁS INSPECCIONES

Para dar caza al infractor, la Comisión Europea propone incrementar la vigilancia de las empresas. Según los cálculos, en Europa hay alrededor de 22 millones de entidades y actualmente sólo se revisan al año un 2,8%. Con la nueva directiva, este porcentaje se podría incrementar hasta el 10%.

Las revisiones verificarán que los empresarios hayan comprobado, antes de contratar a sus empleados, que disponen de permiso de residencia u otra documentación equivalente. Además, y en el caso de que el inmigrante observe incumplimientos de sus condiciones laborales, cada Estado deberá garantizarle la presentación de reclamaciones e incluso proporcionarle un permiso de residencia durante el tiempo que dure el procedimiento de queja.

Frattini subrayó que algunas personas son obligadas a "trabajar entre 12 y 16 horas al día, en algunas ocasiones por sólo 30 euros". Para evitar este tipo de situaciones, la directiva se presenta como una opción posible frente a otras criticadas por el vicepresidente de la Comisión Europea, como las regularizaciones masivas. "Si hay legalidad, la ilegalidad debe seguir siendo ilegal", reiteró Frattini. "La única posibilidad para los inmigrantes ilegales que están ahora en territorio europeo es animarlos a volver a su país", mediante proyectos comunitarios y el desarrollo de una "estrategia europea" conjunta en inmigración, añadió Frattini.

Como otras posibles salidas, desde la Comisión Europea se contemplan los contratos temporales supeditados a un compromiso de regreso al país de origen o las cuotas de inmigrantes.