Crónica Juicio.-El acusado de violar a una de sus hijas durante años lo niega "tajantemente" y dice que "son sagradas"

Actualizado 17/01/2007 20:29:34 CET

- Declaró que sólo había pegado, una vez, a una de sus hijas con una correa para "corregirla", por lo que no lo considera una agresión

JAÉN, 17 Ene. (OTR/PRESS) -

Comenzaba hoy el juicio contra el vecino de Torredonjimeno (Jaén), acusado de violar y maltratar a su hija mayor durante un periodo de ocho años. Durante el proceso el hombre, para quien el fiscal pide 44 años de cárcel negó "tajantemente" haberla agredido, golpeado o insultado, sólo declaró que en una ocasión golpeó a una de sus hijas con una correa para "corregirla" por lo que no considera esta acción una agresión, y remató con la frase "mis hijas son sagradas".

El juicio se celebró en la Audiencia Provincial de Jaén en donde el acusado, José Luis O.C, mantuvo que nunca tuvo relaciones sexuales con su hija mayor, de igual modo que afirmó no haber besado en la boca a su otra hija, ni haberle tocado los pechos. Estas declaraciones contrastaban con las de su hija, que declaró en el juicio, y quien contó todos los capítulos de violaciones y maltratos que había sufrido de su padre.

En su comparecencia, el imputado sólo reconoció haber agredido con una correa a una de sus hijas para "corregirla", por lo que matizó que esta acción no puede definirse como agresión y añadió que ese mismo día también golpeó a su otra hija porque era bulímica, pero "salvo estos dos correazos nunca he hecho nada más", insistió. Así, José Luis O.C se definió como una persona "no violenta" y justificó la huida de casa de sus hijas en que le habían estado quitando dinero y que su hija mayor le mentía sobre sus estudios universitarios.

DESDE LOS 14 AÑOS

Durante el proceso la hija mayor del acusado relató el calvario que vivió junto a su padre desde que, con 14 años, se produjera la primera violación. La joven empezó a estudiar BUP en un instituto de Jaén capital, por lo que se trasladó a un piso d la familia en donde vivía sola en donde supuestamente su padre aprovechaba para violarla.

La hija relató que el primer episodio llegó su padre al piso y se dirigió a su habitación. "Me pidió un hueco en la cama, me desnudó, me pegó un tortazo y entró dentro de mi", relató, "me asusté y comencé a chillar. Después se vistió y se fue". La joven cuanta que su padre amenazó con agredir a su madre y a su hermana si contaba algo, por lo que no se lo contó nunca a nadie, mientras su padre acudía a verla semanalmente durante los siguiente dos años.

No obstante apuntó que cuando comenzó sus estudios universitarios volvieron a repetirse, en lo que ella considera una "segunda fase" que se diferenciaba de la primera en que esta vez le obligaba a que "hiciera de todo" y aseguró que su padre le exigió que tomara la píldora. Fue entonces cuando tras negarse a practicar sexo anal con su progenitor, el padre acudió a la cama de su hermana menor.

HUÍDA A FRANCIA

En cuando su hermana le dijo ese mismo día que su padre le había tocado el pecho pensó que había sido por su culpa y decidieron fugarse, algo que pudieron hacer un año más tarde, después de coger poco a poco dinero de la tienda de su padre que usaron para viajar hasta Francia.

Ambas hijas coincidieron en que los insultos, amenazas y malos tratos por parte de su padre eran normales y detallaron que, de hecho, a causa de los golpes y de los objetos que arrojaban las ventanas no tenían cristales, sino cartones para evitar que se rompieran frecuentemente. Además, matizaron que esta situación se agravó cuando él se enteró de que su hija mayor tenía un novio que trabajaba en otra provincia con el que se escribía cartas.