- Blanco recalca que trabajará para que el PSOE no cambie la fiesta
MADRID, 21 Dic. (OTR/PRESS) -
Después de proponer la prohibición de la muerte del toro en la plaza, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, negó hoy haber presentado una "propuesta electoral" en la que se contemple este hecho y aclaró que su comentario se trata tan solo "una opinión personal". El secretario de organización del PSOE, José Blanco, recalcó este último matiz, subrayando que los socialistas trabajarán para que la fiesta continúa con sus actuales tradiciones, a pesar de la opinión de Narbona. Tras las declaraciones de la ministra se desataron muchas reacciones a favor y en contra.
"Desmiento que haya presentado una propuesta electoral para modificar la fiesta del toro, que goza de un gran apoyo". aclaró Narbona y añadió que se trata de un "comentario a título personal" sobre su postura a favor de reducir la crueldad en el trato a los animales. La ministra se mostró "satisfecha con la reforma del Código Penal, que considera maltrato los daños producidos en los espectáculos no autorizados con animales.
Lo cierto es que la dirigente socialista se apresuró en reconocer como personales estos comentarios sobre la fiesta nacional, después de la polémica desatada, tanto entre los partidos políticos como entre las asociaciones y empresarios taurinos que mostraron su opinión a favor y en contra. Entre éstas últimas se encuentra el propio partido socialista. Blanco aseguró que la "declaración de Narbona no está en los compromisos del PSOE", un partido, que según su secretario de organización, "trabajará para que no cambie la fiesta".
La ministra de Cultura, Carmen Calvo, no quiso entrar en la polémica y aseguró no tener conocimiento de la opinión de Narbona, aunque recordó "el daño que se causa al animal" y "el riesgo que corren los toreros, muchos de los cuales mueren en las plazas". Además, Calvo reconoció que las corridas de toros son un mundo de "referencia en la historia de nuestro país", si bien puntualizó que "ninguna tradición se mantiene impertérrita" con el paso del tiempo.
"AFÁN INTERVENCIONISTA"
Por su parte, el PP aseguró que la comparecencia de Narbona en "una muestra más del afán intervencionista del Gobierno", y le aconsejó preocuparse más por otros problemas más importantes para los españoles, como el agua o los incendios. "Quieren intervenir en todo y se olvidan, en cambio, de los problemas reales que tienen los españoles", señaló el portavoz popular en el Senado, Pío García Escudero.
También afirmó que el PP está "convencido" de que el Ejecutivo no logrará su objetivo, porque los toros están muy anclados a la tradición española y precisó que este mundo "crea más de 20.000 empleos". Los toros se tratan del segundo espectáculo, después del fútbol, que congrega más espectadores. Sobre este tema, Zaplana opina que "las ocurrencias de esta señora son como otras tantas de las que dice el Gobierno". "Un día lo dice José Blanco y lo rectifican los demás, otro día lo dice esta señora y lo rectifican sus compañeros de Gobierno, es como una ruleta. Van permanentemente a ver quien la dice más gorda", declaró Zaplana.
Al contrario que los populares, ERC dio la bienvenida a Narbona al "club" antitaurino y animó al Ejecutivo a tener sus propuestas "progresistas". De esta forma el partido republicano respalda la propuesta lanzada "a título personal" por la ministra Narbona y recordaron que ERC impulsó la primera ley de protección de los animales en el Parlamento catalán, porque "no tiene ningún sentido" que el "espectáculo" de la fiesta nacional acabe con el "sacrificio" del toro.
NO ESTÁN DE ACUERDO
Ni toreros, ni empresas taurinas se muestran conformes con las declaraciones y la propuesta de la ministra, dicen que es una "opinión personal" y no tiene "ningún fondo". Recuerdan también que no es la primer vez que se hacen declaraciones sobre este tema y que se levanta la polémica de si se mata o no a los toros en el ruedo. Toreros como Miguel Abellán, aseguran que con estos comentarios se hace patente que el Gobierno "tiene la intención de acabar con la fiesta poco a poco", algo que también piensan los empresarios taurinos, que reprochan a la ministra que intentar ser "un Gobierno progresista o significa acabar con nuestro arraigo cultural".
En la otra cara están las asociaciones ecologistas y anititaurinas que apoyan la idea. Para ellos también es el fin de esta fiesta tradicional, pero para bien. "Tardará pero se terminará esta salvajada" ya que el final " de la tortura pública de los animales cae por su propio peso", dijo la representante en Barcelona del Partido Antitaurino.