Actualizado 30/03/2017 03:14

La 'Jungla' de Calais se desmantela repartiendo a más de 6.500 refugiados por centros de acogida franceses

MADRID, 24 Oct. (OTR/PRESS) -

La 'Jungla' de Calais comienza a desaparecer. Las autoridades francesas han iniciado desde primera hora de la mañana del lunes la evacuación de más de 6.500 refugiados que llevan más de un año hacinándose en esta pequeña localidad de la costa francesa, a 35 kilómetros de Reino Unido; destino final de esperanza de los miles de personas que conviven en condiciones infrahumanas.

Calais se había convertido en un gueto sin ley, donde las bandas criminales y las condiciones en las que malvivían los refugiados obligaban a tomar medidas de regulación y de actuación ante la crisis humanitaria y de seguridad que supone cuatro kilómetros de chabolas y tiendas de campaña.

La operación de 'limpieza' de la ya conocida como 'Jungla de Calais' durará aproximadamente una semana, según las autoridades y más de 1.500 agentes velarán para que se realice con seguridad y garantías. Los migrantes hacinados en el mayor campamento situado en el corazón de Europa se repartirán en los 450 centros de acogida a lo largo y ancho del país galo.

Los autobuses no esperaran y comienzan a cargar en Calais y descargar en alguno de los centros del país vecino. El primero salió rumbo a la región de Borgoña en el centro de Francia. Los miles de residentes están pasando por un hangar de más de 3.000 metros cuadrados en el que, según las autoridades francesas, se les consulta sobre en qué región quieren ser reubicados.

El reparto de los migrantes en los centros de acogida del país ha provocado una noche de disturbios por la tensión que supone no saber qué va a ser de ellos. Durante la noche del domingo, un grupo lanzó piedras a la policía que respondió con gas lacrimógeno. La tensión es evidente y el polvorín que supone el hacinamiento de miles de personas ha obligado a intervenir al Gobierno galo, que lleva más de un año viendo cómo llegan miles de refugiados a Calais a la espera una ocasión que les permita cruzar los escasos kilómetros que les separan del Reino Unido.

UN TERCIO DE LOS HACINADOS EN CALAIS TIENEN RAZONES HUMANITARIAS PARA LLEGAR A REINO UNIDO

Cabe recordar que se estima que un tercio de los allí ubicados tienen razones y motivos humanitarios para ser aceptados por el Reino Unido, bien porque ya tengan allí familiares o por el derecho de asilo. De hecho, y según medios británicos, un grupo de menores no acompañados ya ha llegado al país; 70 menores de la zona de Eritrea, de los que 54 son niñas y que no tienen vínculos familiares en la isla.

La justicia gala ha rechazado las impugnaciones presentadas por una decena de Organizaciones no gubernamentales que temen que se vulneren los derechos fundamentales de los miles de desesperados allí hacinados y sobre todo que los menores se encuentren en una situación de gran vulnerabilidad. Las Organizaciones como HRW aseguran que vigilarán el proceso. Además, la normativa británica permite que los menores considerados particularmente vulnerables o en peligro puedan solicitar asilo y ser acogidos en Gran Bretaña.

Por su parte, la prefecta de Paso de Calais, Fabienne Buccio. ha dicho en una entrevista concedida a la cadena de radio France Bleu Nord que el proceso de desalojo marca un "momento histórico" y que los refugiados e inmigrantes tienen ahora "un futuro mejor". "Era el momento de evacuar el campamento".

"UN ALIVIO" PARA CALAIS

La alcaldesa de Calais, Natacha Bouchart, ha asegurado que el desalojo de la 'Jungla' "es un alivio" para la ciudad pero ha mostrado su temor ante la posibilidad de que aparezcan asentamientos ilegales formados por inmigrantes y refugiados que no quieren irse de allí porque su objetivo es entrar en Reino Unido.

De hecho, hay familias separadas. Una parte ya está en Reino Unido pero otra está a la espera en Calais. ¿Qué pasará ahora?¿Cómo se dará salida a estas situaciones familiares y al derecho de asilo sin vulnerar derechos fundamentales? Las ONG*s presentes en la zona reclaman humanidad por parte de las autoridades para ayudar e impedir que el drama se agudice aún más.
Según el diario británico The Guardian, el campamento era un foco de problemas evidente pero consideran necesario un plan integral con una estrategia adecuada, con la participación y seguimiento de organizaciones como ACNUR, de manera que se respeten derechos y se evalúen los procesos de asilo de manera urgente.

El diario considera que Gran Bretaña tiene que poner también de su parte para ayudar y conseguir que los niños y adolescentes estén seguros y se aceleren los procesos de reunificación para aquellos que tienen familia en Reino Unido y están legalmente autorizados a unirse a ellos.

1.300 MENORES NO ACOMPAÑADOS

Los 1.300 menores no acompañados que se calcula continúan en 'La Jungla' contarán con un acompañamiento específico, según las autoridades. Reino Unido ha prometido facilitar la entrada de estos menores si se comprueba que tienen familia en territorio británico.

En el caso de los menores no acompañados, según informa el diario 'Le Parisien', podrán quedarse durante quince días en los contenedores del campo de Calais a la espera de que se decida si tienen derecho a ser trasladados a Reino Unido por contar con familiares allí o pasan a estar al cuidado de organizaciones no gubernamentales que trabajan en Francia.

Sin embargo, la organización Human Rights Watch (HRW) ha pedido a los Gobiernos de Francia y Reino Unido que garanticen la seguridad y la atención de los menores no acompañados, además de un adecuado alojamiento, antes de que el campamento conocido como la 'Jungla' sea demolido.

Durante el último año y medio, 'Care4Calais' y un pequeño número de organizaciones han sido los únicos en proporcionar ayuda vital, incluyendo ropa, alimentos o artículos de primera necesidad.

En opinión del diario británico, la dispersión de los refugiados no constituye una solución de la crisis a largo plazo. La intención de todos estos migrantes, dispuestos a cruzar esos 35 kilómetros que les separan de sus familias y de la tierra prometida, será volver a intentarlo. De hecho, uno de los temores de las autoridades británicas y francesas es que la 'limpieza' de este gran campamento en Calais se convierta en pequeños asentamientos que pueden hacer que se agrave aún más la situación.

Contenido patrocinado