Actualizado 16/01/2007 01:00 CET

Andrés Aberasturi.- Así no

MADRID, 16 Ene. (OTR/PRESS) -

Seguramente poco debates en el Congreso alcanzaron las cotas de dureza y desacuerdo como el ocurrido ayer tras el atentado de ETA. Nada hacía presagiar que iba a ser un encuentro versallesco, pero tampoco que iba a quedar tan brutalmente de manifiesto la absoluta imposibilidad de que Gobierno y oposición lleguen a un acuerdo mínimo en la política antiterrorista, al menos a día de hoy. Así, desde luego, no.

Las posiciones son irreconciliables y el Partido Popular sigue encastillado en el pacto antiterrorista como única salida válida para el futuro, ese pacto que ofreció y firmo el PSOE en la oposición y del que se fue, según Rajoy, en mayo del 2005. Por su parte el Gobierno tiene claras dos cosas: que el paco no se ha roto y a la vez que es necesario ampliarlo a todas las fuerzas políticas y sociales que creen la de democracia. Y de ahí no se mueven ni el uno ni el otro. El resto fue Historia con mayúscula, recordatorios al pasado, reproches de un tiempo que no es el presente y la total falta de confianza mutua en casi todo de los dos lideres de la política española.

Como no se trata de hacer aquí y ahora un análisis del debate, la clave podría estar en una coletilla final que el Presidente coloca siempre y que Rajoy no utiliza nunca: los dos hablan de la lucha antiterrorista permanentemente y, como es obvio, los dos saben que ese es el gran reto. Pero ZP añade siempre a la genérica y explícita lucha contra el terrorismo "o la búsqueda de la paz" y por ahí, me temo, vienen las diferencias que luego se diluyen entre insultos y descalificaciones: mientras que para el PP lo único posible es la derrota policial y judicial de ETA y su entorno, para el Gobierno existen aun -y pese al atentado del T4- otros caminos que, si bien es cierto ha dinamitado la propia ETA, nunca se van a cerrar del todo o al menos para siempre.

Pero de la misma forma que la no presencia o la falta de apoyo o una declaración al menos de "allá cada cual" a sus militantes en la última manifestación fue un error del Partido Popular, negarse -si es que se niega, que ojalá no- a la posibilidad de una reedición mas amplia del Pacto Antiterrorista, sería una actitud que muchos españoles no entenderían y no compartirían. No se trata de firmar cualquier cosa ni de apoyar lo que sea; pero negarse de entrada a todo lo que no sea la idea de uno, es suicidarse socialmente.

Visto lo visto ayer, hay pocas esperanzas de que de la reunión anunciada por ZP con Rajoy pueda salir un nuevo consenso más amplio y sin exclusiones. Todos están tan pendientes del pasado que no ven la imperiosa necesidad de proyectar el futuro. Un vez más, me temo, vamos a asistir dentro e unos meses al impresentable -por absurdo- espectáculo de una Congreso votando todos una resolución y dejando aislado al principal parido de la oposición. Pero esta vez se deberían preguntar en Génova si la culpa no la tendrán ellos.

Andrés Aberasturi.

"

OTR Press

Isaías Lafuente

Catálogo de ausencias

por Isaías Lafuente

Francisco Muro de Iscar

El poder del resentimiento

por Francisco Muro de Iscar