Actualizado 15/05/2007 02:00

Antonio Casado.- Sobre la ilegalización de ANV

MADRID 15 May. (OTR/PRESS) - El debate político, sobre todo en vísperas electorales, como es el caso, se está volviendo cada vez más surrealista. Lo último es la petición del voto para ANV por parte de los dirigentes de la ilegal Batasuna. Ninguna novedad pero los entrecomillados dan mucho juego entre nosotros y ya ha vuelto cargarse el ambiente después de esa demanda de voto. Hay una doble explicación para el llamamiento de los batasunos. Por un lado, claro, medir el tirón electoral que conservan las siglas ilegalizadas de HB. Y, por otro, rendir una especie de homenaje a ANV por haberse convertido en un baluarte de la democracia frente a las inclinaciones fascistas del PSOE y del PNV.

El abajo firmante no se ha vuelto loco pero se entiende mejor la cosa si se reproduce el formato verbal con el que se refieren estos días los amigos de Eta a los respectivos partidos de Zapatero e Imaz. Los dirigentes de Batasuna les hacen culpables del apagón electoral decretado por el Tribunal Supremo y el Constitucional. También del apagón del "proceso de resolución del conflicto". O del "portazo", que es la palabra utilizada el pasado fin de semana por Pernando Barrena y Arnaldo Otegui. El número uno de la anulada lista de Vitoria, Aitor Belares, es bastante menos sutil: "Estos del PSOE no nos conocen. Se creen que nos van a poder doblegar a palos".

Ya antes habían hablado de "consecuencias gravísimas", como que, después de la T-4 podía haber una "T-5". Qué simpáticos. En la otra parte de la pinza, cuyos extremos se cierran sobre el Gobierno Zapatero, el PP ya ha reaccionado con una nueva demanda pública de ilegalización de ANV, la tapadera electoral de Batasuna. El fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, no piensa hacer caso, de momento. No por el hecho de que Batasuna pida el voto para ANV porque, ha venido a decir, el Estado de Derecho admite, promueve y ampara la persecución de los delitos y de los delincuentes, no la persecución de los derechos civiles, como es la libertad de voto de los "electores" y la libertad de pedir el voto para los "elegibles".

Por tanto, no porque Barrena, Permach, Otegi, etc., pidan el voto para ANV, pero sí podría eventualmente iniciarse un proceso de ilegalización de este partido si aquellos, u otros dirigentes de Batasuna, tomasen el mando de ANV o suplantasen a sus candidatos. Incluso se podría acometer la suspensión de actividades de este partido por la vía penal, al amparo del artículo 129, ya desestimada hace unas semanas por el juez Baltasar Garzón a instancias de la Asociación Dignidad y Justicia. Demostrar una relación de sus dirigentes con banda terrorista, desde la pertenencia hasta cualquier otro tipo de complicidad o colaboración, sin olvidar la figura penal de la exaltación, es cuestión mucho más delicada y más difícil de afrontar que un proceso de ilegalización al amparo de la Ley de Partidos Políticos, que sería lo suyo, pero que de momento el Gobierno no van a promover ni la Abogacía ni la Fiscalía. Que se sepa.

Antonio Casado.

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