Antonio Pérez Henares.- La izquierda abjura de España

Publicado 13/11/2018 8:01:40CET

MADRID, 13 Nov. (OTR/PRESS) -

La genuflexión ideológica de la izquierda española ante el nacionalismo corre pareja a la urticaria que parece provocarle España. Pronunciar su nombre, el mismo lo confiesa, le produce arcadas a Pablo Iglesias y un repelús a muchos de los "estepaisinos" socialistas que hacen malabares para no mentarla. Como saben que eso no es el sentimiento ni quiera de sus votantes, de vez en cuando se envuelven en la bandera y hacen protestas de ello, pero lo cierto es que ya puestos en hechos con quien siempre acaban abrazados es con sus enemigos y asestando cuantos golpes pueden a toda seña de identidad común de los españoles, principiando siempre por la lengua y utilizando la educación como ariete.

No siempre, en tiempos de Felipe y Guerra, fue así en el PSOE aunque sí estuvo de continuo patente la intención y los tirones. Lo por entonces quedó a su izquierda, los restos del PCE, sí que entró con rapidez en tal deriva. Pero ambos antes ya habían otorgado a los nacionalismos, la primera gran cesión y mentira, pátina de progresismo y asimilado sus ideologías profundamente reaccionarias como tales. El síndrome oculto fue siempre, y ahora aflora como una erupción cutánea generalizada, es que España, en si misma, y desde los tiempos fenicios y romanos, es ya en su propio origen y hechos "facha" y, en cierta medida, alguna de sus regiones, colonias sometidas y que por tanto con derechos de secesión como por ejemplo Nueva Caledonia de Francia. Que ha dicho que no, por cierto.

Podemos, la presunta "nueva" izquierda, está en ello, y cada vez con mas desvergüenza tras haber camuflado y dosificado de inicio, siguiendo las normas goelbessianas de propaganda, sus intenciones para no espantar a las gentes, y el PSOE ya va entrando de hoz y con ellos en lo mismo tras el triunfo del sanchismo y la subida a los altares del poder de su tropa ante lo cual la supuesta resistencia de los barones se ha convertido en un cómplice y cobarde silencio. Porque no es solo que se hagan cesiones al separatismo por la necesidad de mantenerse en el poder, que así es desde luego, sino que además las hacen con gusto y regusto bien notorio en otros lugares donde no lo necesitan, como Baleares y Comunidad Valenciana, punta de lanza en esa nueva doctrina de extirpación de todo cuanto une y de siembra de todo cuanto separa.

El adelantado en todo ello fue el PSC, donde optaron, con Maragall de estandarte (ahora su hermano lo es ya de ERC) por esa comunión con el nacionalismo que prosiguió Montilla. Aquel bochornoso, pero esclarecedor, ridículo del pinganillo de traducción en el Senado para "hablar" con Chaves (uno cordobés, el otro sevillano) es la caricatura más definitoria de lo sucedido. Al PSC, sumiso primero y converso luego le costó aquello pasar de la hegemonía a soguilla de los nacionalistas y en ello sigue con Iceta pretendiendo ser árbitro cuando lo que resulta ser es palangana.

Pero ya no solo es el PSC sino que en esa órbita han ido entrando Baleares, donde la presidenta Armengol compite en ataques contra España con los mas feroces imperialistas pancatalanistas y por esa misma trocha avanza Ximo Puig en Valencia del brazo de Compromis, abriendo las puertas de par en par a todo virus separatista que quiera establecerse en el territorio. El Partido Socialista de Euskadii, para dolor de quienes sufrieron a ETA y sin reparar en sus propias victimas ha cruzado también la linea. Y ya no digamos el navarro cada vez más entregado a los designios de Bildu. La miseria moral de Ander Gil, portavoz en el Senado, y burgalés aunque no lo parezca, insultando a quienes acudieron Alsasua diciendo que allí no había nadie de los que tuvieron que mirar bajo el coche, ha sido compartida por los Patxi López de siempre y las Celaá y Lastra de ahora aunque a los Redondo, Múgica o Corcuera llene de dolor y vergüenza.

En la misma línea y por la misma trocha discurre el socialismo gallego, a la espera de su oportunidad de pactar con el BNG y las Mareas Podemitas para conseguir la Xunta tras haberlo hecho en los ayuntamientos. Por esa senda anda también el propio PSOE asturiano que quiere hacer del bable el hecho diferencial y mañana "nacional" del Principado. El PSOE aragonés, aunque luego Lamban se ponga estupendo, ha hecho por ley cooficial al catalán en su territorio, que gobierna exiguamente, tutelado por Podemos y la Xunta, ya que es notorio que es lo que se habla a la hora de los vinos por El Tubo de Zaragoza, ciudad que ha entregado a los podemitas y donde dan conferencias en sedes municipales gentes como una asesina del Grapo que tiene sobre sí la muerte de 9 personas. El remate, por ahora, lo acaban de ofrecer en La Rioja, donde se han descolgado proponiendo al Euskera como lengua que ha de equiparse oficialmente al castellano y arguyendo, de paso, que los riojanos tienen derecho "a decidir", dicho de otra manera.

Porque todos, unos por acción, y otros por callar consintiendo, casos de Garcia Page, Susana Díaz y Fernández Vara, son cómplices de ese desguace que se esta perpetrando y que ya no se limita a ciertas comunidades sino que se ha convertido en seña de identidad de la actual dirección y doctrina nacional del caudillo Sánchez. Porque es de final ya una de los sellos y marcas clave del sanchismo, su verdadera ruptura con todo su pasado, sus principios y las señas de identidad del PSOE como partido vertebrador de España. De ello ha renunciado, de ello abjura cada día y en ello está lo que ya es, sin paliativos, una auténtica traición a España. A la Nación que gobierna. Como hizo Zapatero.

OTR Press

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