Actualizado 23/09/2009 14:00 CET

Carmen Tomás.- Contumaz en el desengaño

MADRID, 23 Sep. (OTR/PRESS) -

El presidente del Gobierno sigue empeñado en falsear la realidad. Ya he dicho en diversas ocasiones que a mi personalmente me parece que en realidad Rodríguez Zapatero es incompatible con la verdad. Ya no sólo se conforma -y es gravísimo- con mentir desde la tribuna del Congreso de los Diputados. Estos días hemos conocido el contenido de una entrevista realizada a Zapatero por la revista norteamericana Newsweek. Repasa muchos asuntos, pero en el económico sigue empecinado en ver lo que nadie ve. Entre otras cosas sorprendentes dice el presidente del Gobierno que la recesión en España será menor que en otros países europeos. Se basa para esta afirmación en el porcentaje que en términos interanuales registrarán el PIB de algunos de nuestros socios europeos. Una maniobra que no puede colar, cuando eso se traduce en que España dobla la tasa de paro de la media de la Europa de los 15 o casi triplica la de Alemania.

Para Zapatero, la cosa está tan clara que si uno sale a la calle ve que España no se hunde. Hace falta echarle valor para decir algo así con casi cuatro millones y medio de parados, con más de un millón de hogares donde no trabaja ninguno de sus miembros o donde cuatro de cada diez jóvenes están en paro. Y, por cierto, con informes de los técnicos de Economía que aventuran para los próximos seis meses más caídas del PIB, nada de remontadas.

Da la impresión de que Zapatero sale poco a la calle. Si saliera un poquito vería los comercios que han echado el cierre, se venden o se traspasan, las colas ante el INEM o las colas ante los comedores sociales. Quizás quiere decir Zapatero que en la calle no se producen altercados o que nadie ha montado una huelga general o concentraciones o manifestaciones. Bueno parece que las vamos a ver montadas por los sindicatos, pero dirigidas contra los empresarios no contra el gobierno sino es el de Aguirre en la Comunidad de Madrid.

No se da cuenta Zapatero o se da demasiada de que ya no se puede mentir de esta forma, que las cifras, no las previsiones, ni las expectativas, son estremecedoras. Cualquier informe que uno coja deja a España a la cola de todas las variables y en los primeros puestos de lo más dañino: paro, déficit y endeudamiento. Puede creerse el presidente del Gobierno que extendiendo un manto de millones sobre los españoles se va a salvar. Yo creo que no. Yo creo que la fórmula del subsidiado le va a fallar. Tengo confianza en la sociedad española, al menos en una parte significativa de ella. Es más creo que la división de la sociedad, las cortinas de humo, la persecución del adversario se le a volver en contra. Se que es una apuesta arriesgada, pero estoy dispuesta a asumir mi error de cálculo si así fuera y a rectificar mi opinión sobre una mayoría de los españoles. Habrá ocasión de contrastarlo.