Carmen Tomás.- El empleo se gripa

Publicado 04/09/2019 8:01:43CET

MADRID, 4 Sep. (OTR/PRESS) -

La temporada de verano ha dejado datos de empleo para olvidar. Es cierto que agosto no suele ser estadísticamente un buen mes para el empleo. Sin embargo, este último ha sido muy malo. El paro ha subido en casi 54.500 personas -no veíamos una cifra así de mala desde 2010- y se han perdido prácticamente 213.000 puestos de trabajo, el peor dato desde 2008. Lo trágico es que no han sido malas sólo las cifras de agosto, es que desde principios de año se viene observando una evolución negativa del mercado de trabajo, agravada en los meses de junio y julio por comparación con los datos de estos mismos meses en años anteriores.

Estas estadísticas del mercado laboral son coherentes con la desaceleración de la economía que se viene produciendo en los últimos meses. Hace poco más de un año, el PIB crecía a tasas supriores al 3% y ahora lo hace un punto menos. Además, y aunque desde el gobierno se niegue, la subida a principios de año del SMI en un 22,3% ha tenido un efecto muy negativo, que ya se ha observado en meses anteriores y que lo seguirá haciendo. Lo han dicho organismos españoles y también europeos. Pero, además, la avalancha de malos datos macroeconómicos es ya espectacular. Las ventas de vehículos se han desplomado, las exportaciones han perdido dinamismo, la inversión se ha hundido, la industria y las transacciones de viviendas se han contraído, el consumo de energía eléctrica ha caído y la confianza empeora claramente.

El gobierno está ignorando estos datos ya conocidos y lo que muestran los indicadores adelantados. Y miente cuando dice que son datos positivos, sólo porque el PIB crece más que el de algunos de nuestros socios europeos. Sabe que se debe al consumo sobre todo público. Los españoles no nos merecemos otro gobierno socialista que no diga la verdad. Lo saben, conocen los datos y lo que dicen organismos como el Banco de España, cuyo gobernador advertía estos días de que la ralentización económica se acelera. No hacer nada y mentir no es una opción.