Actualizado 13/03/2007 01:00 CET

Esther Esteban.- Más que palabras.- El lamentable aniversario del 11-M

MADRID, 13 Mar. (OTR/PRESS) -

Era de esperar. Cuando alguien agita los vientos, casi siempre, provoca tempestades y aunque sea lamentable no resulta extraño que el acto de recuerdo del mayor atentado de la historia de Europa, el 11-M y la inauguración del monumento a las victimas, se convirtiera en un ejercicio de enfrentamiento entre algunos de los ciudadanos que acudieron, en teoría, a rendir homenaje a los 192 muertos en de la masacre. Zapatero y Rajoy se dieron la mano ¡Que menos! pero apenas se miraron a la cara y mucho menos intentaron lanzar a la sociedad un mensaje de mínimo consenso en recuerdo de los asusentes.

¡Aquí no hay muertos que valgan si se trata de agitar las bajas pasiones y las miserias partidistas!. La tensión política que nació el mismo 11-M se está convirtiendo en un caballo desbocado al que la irresponsabilidad de los dos grandes partidos no tienen ninguna intención de poner freno.

La tensión vivida en el tercer aniversario de la masacre debería ser motivo de reflexión para todos. ¿ Que clase de dirigentes políticos tenemos cuando propician con su actitud que haya insultos graves entre dos cargos institucionales del PP e IU y no se abran inmediatamente expedientes sancionadores en amabas formaciones políticas?. ¿Tanta es su ceguera que nos les permite ver que su actitud ha de ser ejemplar y ejemplarizante si quieren tener el respeto del pueblo llano y soberano?. No es de extrañar que al finalizar el acto y poco después de que los reyes depositaran una corona de flores a los pies del monumento, el ambiente comenzara a caldearse entre los asistentes y la cosa terminara en insultos de los que nadie quedó a salvo. Es gravísímo que en este país se pueda llamar asesino a Zapatero o a Aznar impunemente y no pase nada. Es gravísimo que se trafique con el dolor de las víctimas en beneficio de unas siglas, sean las que sean, y es gravísimo que nuestro país al contrario que cualquier democracia avanzada se divida frente a la barbarie terrorista.

A estas alturas de la legislatura pedir moderación y responsabilidad a los líderes de los dos grandes partidos políticos es como predicar en el desierto, pero al menos deberían tener el sentido común de no trasladar mas tensión innecesaria a la vida política, sobre todo cuando todas las encuestas -sin excepción- dicen que la gran mayoría de los españoles consideran imprescindible el consenso sobre los grandes asuntos de estado. Si empezamos a considerar normal que entre ciudadanos de a pie se llamen "socialistas asesinos" y "fachas de mierda" como ocurrió en el tercer aniversario de la masacre, por citar la cosa mas suave que allí se dijo, terminaremos por aceptar con toda naturalidad que en nombre de unas siglas políticas se hagan todo tipo de atropellos. Volver a desenterrar la patética imagen de las dos España y agitar las pasiones del guerracivilismo es una irresponsabilidad solo digna de políticos mediocres y de palmeros sin escrúpulos de los que tanto PP como PSOE están sobrados. Yo desde luego ese no es el país que quiero y si sigue así me borro y me pensare muy muy mucho mi voto. Y al igual que yo me consta que habra muchos ciudadanos .

Esther Esteban.

OTR Press

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