Esther Esteban.- Más que palabras.- El lehendakari y el 20-N.

Actualizado 01/10/2011 14:00:39 CET

MADRID, 1 Oct. (OTR/PRESS) -

La propuesta del lehendakari de que el gobierno de Zapatero, en su tiempo de descuento, proceda al acercamiento de los presos de ETA a las cárceles vascas como vía para "la superación del ciclo terrorista" no supone ninguna novedad sobre lo que ya se está haciendo, pero sí es un gesto hacia lo que ellos llaman "ese mundo" para ver si, finalmente, los asesinos se deciden a dar el gran salto y, de paso, ayuda a los socialistas a arañar unos cuantos votos de los que están muy necesitados.

Siempre me he mostrado partidaria -porque me parece legítimo- de que la política penitenciaria de acercamiento o alejamiento del país vasco de los etarras sea un elemento crucial de la lucha antiterrorista y de hecho todos los gobiernos tanto socialistas como populares la han utilizado según convenía, en un intento de acabar con esta pesadilla que dura ya cuarenta años.

La propuesta en ese sentido se limita a constatar lo obvio, porque desde hace mucho tiempo con mayor o menor publicidad, el gobierno de Zapatero está acercando a presos etarras a cárceles vascas. El asunto no está tanto en eso, como en el momento en que se produce: solo días después de ese polémico comunicado de los presos adhiriéndose al acuerdo de Guernica, en la misma semana en que se ha conformado un grupo de verificadores internacionales del alto el fuego de ETA ¡ menuda broma!. Y, sobre todo, coincidiendo en el tiempo con la disolución de las Cortes, por el inicio de la campaña electoral del 20-N.

Esta coincidencia hace inevitable sospechar que el lehandakari ha dado solemnidad a algo que sea o no papel mojado -si ETA no se quita la capucha, entrega las armas y asume su culpa- sobre todo le puede venir bien a su partido de cara a la cita electoral. Está claro que Rubalcaba -que ha salido inmediatamente a calificar de muy importante la propuesta del lehendakari- necesita con urgencia golpe de efecto para doblarle el pulso a las encuestas que le son muy desfavorables. De hecho en el PSOE algunos auguran que lo único que les podría salvar de la quema, al menos en parte, seria que ETA anunciara su disposición a entregar las armas o un paso similar, cosa que según afirman los técnicos de la lucha antiterrorista será muy difícil que suceda antes del 20.N.

Yo no sé si el PSOE pretende que ETA sea su as en la manga de cara a la próxima cita electoral, pero si fuera así se equivoca. A estas alturas de la película si los asesinos del tiro en la nuca dan por finalizada su orgía de sangre y terror no será ningún partido en concreto quien pueda llevarse el gato al agua o que pueda capitalizar y rentabilizar políticamente el fin de ETA. Da igual que eso se produzca con el PP o con el PSOE en el poder, esa victoria será de los demócratas, de toda la sociedad española que se ha dejado la vida luchando contra el fascismo y la tiranía de unos cuantos.

Yo no se como se escribirá el final de ETA, ni cuando, pero me indigna que ahora lo políticamente correcto sea decir que debe escribirse sin vencedores ni vencidos, como intentando poner en el mismo plano a las víctimas que a los verdugos lo cual es una ignominia. Esto no ha sido una guerra y por lo tanto ya denominarlo proceso de paz resultó un insulto, y mucho mas lo seria si, al final, se hace tabla rasa maquillando el tema bajo el manto de una falsa generosidad de los demócratas y vendiéndolo como el ultimo esfuerzo. ¡Que se quiten de una vez las capuchas, entreguen las armas, pidan perdón a las víctimas y cumplan sus condenas!. El final de esta historia no se puede escribir sin dejar claro quiénes han sido los buenos y los malos y de que estos del gatillo fácil como mínimo reconozcan todo el mal que nos han causado.

OTR Press

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