Publicado 30/05/2024 08:01

Fermín Bocos.- Cierto aire de pesimismo

MADRID, 30 May. (OTR/PRESS) -

Pedro Sánchez maneja los tiempos de la política con arreglo a una prioridad: conservar el poder. Todos sus movimientos están orientados en la misma dirección y cuanto hace y promueve trata de hacer buena la máxima que asegura que resistir es vencer. Esta posición se traduce en una estrategia que se nutre de otra constante en la política española de los últimos años: confiar en la capacidad de olvido -o de hartazgo de los ciudadanos- al respecto de asuntos que un día acaparan la actualidad y tres o cuatro días después desaparecen de los medios. En clave de escándalo un caso tapa a otro y el siguiente movimiento de distracción divide la atención hasta desplazar el foco.

Sánchez juega todos los días y a todas las horas mientras la oposición que acumula motivos y razones para la crítica o no da abasto o se muestra desbordada a la hora de hincar el diente y no soltar la presa. Sucedió con el proyecto de Ley de Amnistía que copaba portadas durante la vergonzosa negociación con los llamados a beneficiarse de ella -Puigdemont y demás sediciosos- y también durante la tramitación parlamentaria, un caso sin precedentes de utilización de atajos ideados para orillar el control de las diversas instancias que en un Estado de derecho actúan de contrapesos. ¿Qué pasó después de aquella reiterada presencia en los medios de las denuncias acerca de la Ley de Amnistía? Pues que se fueron espaciando hasta casi desaparecer y esta ley que según opinión muy extendida desborda el marco constitucional será aprobada esta semana en el Congreso.

Sin embargo, pese al rechazo que suscita, no parece que el repudio vaya a tener un reflejo determinante en el voto de los comicios europeos del 9 de Junio. Según los últimos sondeos el PP sigue en cabeza en intención de voto pero también se aprecia un repunte del PSOE. Contando a su favor con el factor tiempo que todo lo va difuminando Sánchez ha ido driblando uno tras otro sucesivos escenarios de crisis.

Desde la retirada de la embajadora de España en Argentina a raíz de las críticas del presidente Javier Milei, al escándalo por la investigación a la que está sometida su esposa, Begoña Gómez, en un caso de presunta corrupción o el enfrentamiento con el Gobierno de Israel a propósito del precipitado reconocimiento del Estado palestino. Son demasiados asuntos frente a los cuales las encuestas reflejan un cierto cansancio. Fatiga que parece haberse transmitido a una parte de la opinión pública. Si no pesimismo, sí rebaja de euforia respecto al carácter plebiscitario que podrían tener las elecciones al Parlamento Europeo sería la idea que podría resumir la impresión de vísperas de las elecciones del próximo día 9 de Junio.

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